Según investigaciones del Ministerio Público y la PNP, una organización criminal habría utilizado la firma de un médico legista para dar por muertas a personas fallecidas años atrás. El objetivo era simular afiliaciones y vidas laborales fraudulentas que permitieran cobrar seguros previsionales por más de 22 millones de soles.

En el dominical del Punto Final, la Fiscalía señala al presunto cabecilla como a Edgar Eduardo Poma Condori. Este médico legista firmaba los certificados de defunción falsos que hacían posible el fraude. Todo comenzó hace dos años cuando las autoridades detectaron un patrón repetitivo en distintos expedientes: personas fallecidas mucho tiempo atrás aparecían nuevamente afiliadas a un sistema previsional, registrando incluso aportes durante meses.

Poco después, «volvían a morir» con un nuevo certificado de defunción firmado por el mismo galeno. De acuerdo con la investigación, el mecanismo seguía siempre la misma secuencia: se identificaba a una persona ya fallecida cuyo deceso no contaba con un acta oficial; luego se le afiliaba a un sistema previsional como si estuviera viva y en actividad laboral.

Después, Poma Condori certificaría su «segunda muerte» y finalmente, un supuesto cónyuge o familiar se presentaría con documentación falsa para tramitar gastos de sepelio y cobrar el seguro. Frente a estos casos, una funeraria vinculada a la red supuestamente brindaría servicios asociados a estas muertes presuntamente fraguadas.

Un ejemplo claro es el de José Valdez Gutiérrez. Aunque había muerto en diciembre de 2008, apareció con un acta de defunción fechada el 11 de noviembre de 2020, en Paucartambo, Cusco, por causa de covid-19, certificada por Poma Condori.

Aunque estaba afiliado al sistema de pensiones desde el 2003 sin fondos acumulados, la empresa registró aportes a su nombre entre abril y septiembre de 2020. Raquel Rojas se presentó como su esposa para cobrar el seguro, y en enero de 2022 la cuenta recibió un desembolso adicional de más de un millón de soles.

Tres casos específicos ilustran el modus operandi de la organización criminal que operaba bajo la dirección del médico legista Poma Condori. En uno de ellos, la afiliada Rosa Pimentel fallecida en noviembre de 2013, fue registrada nuevamente como muerta en abril de 2022, lo que permitió a su supuesto esposo, Óscar, y dos hijos cobrar 88 mil soles del seguro. De manera similar, César Quispe Arriaga, muerto en 2013, se convirtió en "trabajador fantasma" tres meses antes de una segunda certificación de muerte en abril de 2024; sus beneficiarios estafaron un millón de soles.

Otro caso revela la complejidad de las falsificaciones: Evelyn, mujer identificada como esposa del afiliado César Chura Ticona —quien murió en noviembre de 2020 tras ser registrado el 11 de mayo de ese año con certificado de Poma Condori— solicitó gastos de sepelio y afirmó tener dos hijos. Con toda la documentación, el seguro desembolsó 941 mil soles. Además, Evelyn figuraba como madre beneficiaria de un hijo de otro supuesto fallecido, Ronal Hancco Gallegos.

Ronal fue afiliado en junio de 2022 y murió ocho meses después bajo la firma del mismo médico legista investigado por certificar muertes falsas. Cabe resaltar que todos los integrantes identificados de esta red fueron detenidos mediante un megaoperativo policial en Arequipa, Madre de Dios y Tacna, y actualmente cumplen una medida cautelar de 18 meses de prisión preventiva.

Sobre el impacto económico, el coronel Luis Castillo, jefe de la División de Investigación de Delitos Públicos del PNP, confirmó que el monto combinado de los fraudes supera los 22 millones de soles. El funcionario añadió una presunción clave: se presume que Poma Condori utilizó su cargo para certificar como fallecidas a personas que en realidad podrían ser buscadas activamente por la justicia, lo que sugiere un intento sistemático de ocultar vivos dentro del sistema previsional.

Leer artículo completo en diariocorreo.pe →