Una prueba realizada en Miami demuestra que la red 5G puede detectar y seguir drones sin modificar la infraestructura celular existente.

La respuesta es matizada: el 5G no actúa como un radar convencional, pero su infraestructura celular puede usar mediciones de radiofrecuencia para funciones de detección y seguimiento. Esta capacidad se demostró en julio de 2026 con una prueba anunciada el 12 de agosto, llevada a cabo en el área de Miami, Estados Unidos. El evento reunió a Lockheed Martin, Verizon, NVIDIA, Keysight Technologies, ODC y Astris AI.

El sistema, llamado NetSense Airspace Awareness-as-a-Service, aprovecha las señales de radiofrecuencia que ya recoge una infraestructura 5G para obtener información sobre objetos en el espacio aéreo. La clave reside en analizar las alteraciones que producen los objetos en dichas señales; los algoritmos interpretan esos cambios para determinar la presencia de una aeronave no tripulada y mantener su seguimiento durante el vuelo.

Sobre cómo funciona técnicamente, según Lockheed Martin, NetSense utiliza el espectro 5G existente de Verizon junto con software de ODC basado en una red de acceso radio (RAN) con inteligencia artificial. NVIDIA aporta su plataforma AI Aerial, mientras que Keysight Technologies participa con tecnología de simulación de radiofrecuencia. Por su parte, Astris AI, filial de propiedad total de Lockheed Martin, forma parte del desarrollo de la solución.

La propuesta cambia el papel de las redes móviles al permitir detectar y seguir drones sin necesidad de modificar las radios celulares desplegadas. Así, la tecnología transforma datos pasivos en una herramienta activa de seguridad aérea urbana.

Durante una demostración realizada en julio sobre el área de Miami, el sistema detectó drones, generó alertas y mantuvo el seguimiento de las aeronaves dentro de un entorno urbano de alta actividad. Lockheed Martin asegura que todo ello se ejecutó utilizando la infraestructura celular existente, sin alterar los despliegues de radio de la red. La clave reside en la participación de NVIDIA, impulsora de una arquitectura llamada AI-RAN, que fusiona las capacidades de una red de acceso radio con procesamiento de inteligencia artificial. Su plataforma, NVIDIA AI Aerial, está diseñada para ejecutar cargas de trabajo tanto de radio como de IA sobre infraestructura acelerada por GPU, contemplando aplicaciones que van desde la optimización de redes 5G hasta nuevos servicios basados en IA en el extremo de la red. En el caso específico de NetSense, esta capacidad permite procesar las mediciones de radiofrecuencia y convertirlas en información útil para la vigilancia del espacio aéreo. El objetivo trasciende la simple detección: no se trata únicamente de saber que existe un objeto, sino de identificarlo, seguir su trayectoria y generar una alerta inmediata cuando pueda representar una amenaza real. Así, el 5G funciona como un radar avanzado, integrando inteligencia artificial directamente en la infraestructura física para proteger el cielo sin necesidad de construir torres adicionales ni modificar significativamente la red actual que ya conecta a millones de usuarios. La convergencia tecnológica promete transformar las antenas celulares en sensores inteligentes capaces de monitorear amenazas aéreas con precisión milimétrica y rapidez operativa, redefiniendo los límites de seguridad pública mediante el uso eficiente del espectro radioeléctrico disponible hoy mismo.

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