La República Islámica de Irán impone estrictas limitaciones a la vida artística femenina: solo permite que las mujeres realicen conciertos ante un público exclusivamente femenino, sin grabación audiovisual ni como acompañantes de cantantes masculinos. Esta normativa es el trasfondo legal del caso penal contra Hiva Seyfizadeh, una intérprete de música clásica y tradicional de 27 años que fue condenada a cuatro años de prisión por "incitación a la corrupción y la prostitución" tras actuar frente a hombres en un evento en Teherán. La detención ocurrió el año pasado, específicamente en febrero, durante un show en el complejo Rooberoo Mansión cuando la artista estaba interpretando la tercera pieza del concierto. Las autoridades intervinieron y cortaron el evento justo en ese momento, lo que provocó que tanto a Seyfizadeh como a los integrantes de su banda musical fuera detenidos. Según explicó entonces su abogado, Saeid Nemati, la fiscalía acusó a la cantante porque el recinto no contaba con permiso oficial y porque ella cantó "en presencia de hombres". Tras ser puesta en libertad bajo fianza unos días después del arresto, Seyfizadeh ha solicitado una apelación para que su caso sea revisado de forma independiente y exhaustiva. La ONG de derechos humanos HRANA, con sede en Washington, denunció la sentencia. Más allá del juicio, la artista también es profesora de música y figura pública activa; apoyó las protestas desatadas en 2022 tras la muerte de Mahsa Amini por no llevar bien puesto el velo islámico, además de haber publicado canciones con el cabello descubierto en redes sociales. Este caso no es aislado dentro del contexto cultural iraní. En junio, la cantante Parastoo Ahmadi también fue detenida y demandada por la Justicia tras publicar en redes un concierto sin cubrirse con un velo en un caravasar antiguo, reivindicando su derecho a cantar. Ahmadi fue puesta en libertad bajo fianza, siguiendo el patrón de sanciones que enfrentan las mujeres artistas que desafían las normas conservadoras del Estado. Seyfizadeh mantiene su postura frente al sistema judicial, mientras que la comunidad internacional observa con preocupación cómo se castiga la expresión artística femenina en el país. Hiwa Seyfizade (también deletreado Hiva Seyfizadeh) es una cantante de música clásica y tradicional iraní. Agencia EFE

Más casos

HRANA denuncia que el rapero Armin Nourani, conocido como Khojasteh, fue arrestado por videos en apoyo a las protestas contra el régimen. Según la organización, este joven ha sido liberado poco después tras ser forzado a grabar un video donde lamenta sus afirmaciones y los vídeos de respaldo a las manifestaciones. Varios músicos iraníes también sufrieron fuertes penas por publicar piezas en favor de las protestas de Amini. Entre ellos, el rapero Tomaj Salehi fue condenado a muerte; aunque la pena se retiró posteriormente, lo liberaron tras ello. Asimismo, Shervin Hajipour enfrenta condenas por su activismo musical.

Estos artistas enfrentan represalias por defender a Mahsa Amini y participar en las protestas que sacudieron al país, demostrando cómo la música se convierte en herramienta de resistencia frente a un gobierno autoritario que castiga severamente cualquier forma de disidencia pública.

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