Hoy, 20 de agosto, Rafael Muente ya retomó sus funciones como presidente del Organismo Supervisor de Inversión Privada en Telecomunicaciones (Osiptel). No es el primer mandato: esta es la segunda vez que regresa a la presidencia tras haber sido apartado del cargo anteriormente. La decisión fue emitida por el Tribunal del Servicio Civil, quien modificó la sanción administrativa impuesta contra él.
El origen de este conflicto administrativo se remonta al pasado 20 de noviembre, cuando la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) inició un procedimiento disciplinario que resultó en su destitución inmediata. La acusación principal giraba en torno a una presunta influencia indebida, donde se le atribuyó haber utilizado su posición jerárquica para presionar o condicionar a otros funcionarios dentro de la organización.
El segundo punto de cargo fue un vialje institucional al extranjero. Según el expediente, este desplazamiento se realizó sin contar con la autorización administrativa previa correspondiente. Sin embargo, tras revisar la apelación presentada por Muente, el tribunal determinó que no se acreditó la influencia indebida ni pudo presumir responsabilidad solo por su cargo.
Por ello, la sanción por presunta influencia quedó sin efecto. Aun así, el organismo mantuvo la penalidad relacionada con la falta de autorización para el viaje al exterior. El castigo original fue la destitución; ahora se transformó en una suspensión de siete meses sin goce de remuneraciones. Esta es la modificación que permitió a Muente volver a dirigir la entidad luego de nueve meses fuera del cargo.
No obstante, la defensa legal de Rafael Muente ha manifestado su desacuerdo con esta nueva sanción. El equipo jurídico busca que también este fallo quede sin efecto, argumentando discrepancias con el criterio aplicado por el Tribunal del Servicio Civil en cuanto a las responsabilidades administrativas atribuidas al ex presidente.
Así, la batalla administrativa entre Muente y la PCM continúa, pero con un desenlace parcial favorable para la continuidad de su gestión. El Organismo Supervisor de Inversión Privada en Telecomunicaciones confirmó oficialmente el retorno del funcionario bajo estas nuevas condiciones disciplinarias establecidas por el tribunal competente.
Muente ya había sido suspendido en 2024
Este no es el primer proceso disciplinario que enfrentó Rafael Muente. En octubre de 2024, la PCM ordenó su suspensión por 365 días sin goce de remuneraciones debido a cuestionamientos relacionados con la contratación, con recursos de Osiptel, del "Programa de Alta Dirección", cuyo costo superó los S/57 mil.
Muente apeló aquella sanción y, en febrero de 2025, el Tribunal del Servicio Civil declaró nula la suspensión. Como consecuencia, retomó sus funciones como presidente ejecutivo de Osiptel después de permanecer cerca de cuatro meses fuera del cargo. En ese momento, Osiptel sostuvo que la contratación de la capacitación había seguido los procedimientos correspondientes y cuestionó la medida adoptada contra su presidente ejecutivo.
Muente sostuvo el año pasado que su salida estaría relacionada con intereses económicos afectados por las medidas que impulsó contra la venta ambulatoria de chips.
"No me queda la menor duda que soy un estorbo para muchos intereses económicos al haberle declarado la guerra a la venta ambulatoria de chips, pues bajo mi gestión impulsé la prohibición de la venta de chips por ley y luego su penalización", apuntó. Su retorno a la presidencia marca el fin de una batalla administrativa intensa.
Comentarios 0
Súmate a la conversación
Tu comentario es anónimo, pero para evitar bots necesitamos que te registres. Es gratis y toma 30 segundos.
Crear cuenta para comentar Ya tengo cuenta