Aunque la magnitud del sismo fue de 7,2, la Marina de Guerra del Perú confirmó que no genera alerta de tsunami en el litoral nacional.

El epicentro se ubicó a las 1:00 p.m. en el distrito de Coracora, provincia de Parinacochas (Ayacucho), aunque los datos oficiales sitúan el foco exacto a 35 kilómetros al norte de este punto. El movimiento telúrico fue sentido por ciudadanos en distintas regiones como Apurímac, Cusco, Junín, Ica y Lima.

¿A qué se debe esta amplia percepción? En diálogo con RPP, el presidente del Instituto Geofísico del Perú (IGP), Hernando Tavera, explicó que el sismo tuvo una profundidad de 108 kilómetros.

“Es un sismo de 7,2 que ha ocurrido a 108 kilómetros de profundidad. Cuando ocurren a esa profundidad tienen un radio bastante grande de percepción de sacudimiento del suelo”, declaró en La Rotativa del Aire.

Acotó el funcionario que esta característica es la razón por la cual se reportaron movimientos en tantas zonas geográficas. Por ahora, no hay reportes de daños estructurales ni de personas heridas en la zona del epicentro.

Sergio Espinoza

Esta semana, el sismólogo Miguel Estrada, decano de Ingeniería Civil de la UNI, aclaró un mito: para que ocurra un tsunami, deben conjugarse al menos tres factores —un gran magnitud, epicentro en el mar y hipocentro poco profundo—, condiciones que no se cumplieron. En consecuencia, la Dirección de Hidrografía de Marina del Perú informó que el fuerte sismo remezón no generó alerta de tsunami en nuestro litoral.

No obstante, el movimiento sí fue sentido en distintas regiones como Cusco y Arequipa. El IGP detalla que el epicentro, ubicado en Coracora, provocó un remezón con una intensidad de grado III-IV en la escala de Mercalli. Incluso, las ondas sísmicas llegaron hasta Lima, demostrando cómo los efectos de este evento de 7,2 magnitud se propagaron por todo el país.

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