La emergencia afecta seis kilómetros en Quebrada Honda, entre Ático y Ocoña. Autoridades despliegan maquinaria para limpiar la vía, aunque se estima que la rehabilitación tomará de 3 a 5 días.
Las lluvias y los huaicos han mantenido interrumpido el tránsito en un tramo de la Panamericana Sur, en Arequipa, dejando varados desde hace cinco días a cientos de pasajeros y transportistas. Los deslizamientos cubrieron la carretera con lodo y piedras, especialmente en el sector de Quebrada Honda, entre Ático y Ocoña. Esta crisis ha paralizado alrededor de seis kilómetros de la vía, comprendidos entre los kilómetros 725 y 731, aunque también se reportan vehículos atrapados a la altura del kilómetro 732.
Camiones de carga, buses interprovinciales, cisternas y autos permanecen detenidos mientras las autoridades intentan retirar el material acumulado. El gerente regional de Gestión de Riesgo de Desastres de Arequipa, José Antonio Carrera Paulett, señaló que el punto más crítico se encuentra en el kilómetro 731. Ante la gravedad de la situación, Provías y el Gobierno Regional desplegaron un cargador frontal y una retroexcavadora para acelerar los trabajos de limpieza.
Uno de los vehículos que logró ser liberado fue un camión que trasladaba aproximadamente ocho autos. La unidad quedó atrapada por el lodo y tuvo que ser retirada con apoyo de maquinaria pesada. Ahora solo operan algunas máquinas y autoridades consideran insuficiente la ayuda, dado que en algunos lugares el barro alcanza los cinco metros de altura. Por ello, la rehabilitación en la zona podría durar de 3 a 5 días. Este escenario dificulta aún más la movilidad en una región ya afectada por el clima adverso.
Cinco días de espera
La interrupción del tráfico comenzó a agravarse el pasado domingo, cuando nuevas precipitaciones desencadenaron deslizamientos en la zona. Desde entonces, transportistas y pasajeros afrontan largas horas de espera en una carretera rodeada de laderas y acantilados. Esta situación ha generado preocupación por los vehículos que quedaron parcialmente cubiertos por el huaico. Entre ellos se encuentran camiones de carga, buses y una cisterna que transportaba gas, lo que incrementa el riesgo para quienes permanecen en el sector.
Los afectados también han solicitado que se habiliten trasbordos para pasajeros y transportistas mientras continúan las labores de limpieza. La interrupción ha perjudicado el traslado de personas, alimentos y otras mercancías entre las regiones del sur. Ante esto, el alcalde provincial de Caravelí, Roberto Soto, pidió al Gobierno central acelerar la atención de la emergencia y disponer mayores recursos para recuperar la vía.
"Acá podemos ver completamente enterrada una unidad que lleva por lo menos cuarenta o cincuenta toneladas", señaló durante su recorrido por la zona. "Lo mismo la cisterna cargada de gas, exponiendo en peligro a la población que continúa pasando aquí". Agregó que también hay un bus de pasajeros sepultado por el huaico y rebasada la barrera de lo que era la pista.
Partos y decesos en plena vía
Como se recuerda, el pasado lunes una mujer de 68 años, María Jesús Parcana, murió mientras cruzaba a pie un tramo bloqueado de la Panamericana Sur, en la zona de Quebrada Honda. Este jueves se reveló que no fue sometida a necropsia. La Fiscalía de Caravelí informó que sus familiares acreditaron que recibía tratamiento médico por una enfermedad cardiaca, por lo que el cuerpo fue trasladado a la Unidad Médico Legal de Chala sin realizarle este procedimiento.
Mientras tanto, las labores de limpieza continúan en la Panamericana Sur tras los huaicos. La autoridad local insiste en la necesidad urgente de apoyo estatal para reabrir la ruta antes del cierre total del mes. Los vehículos atrapados incluyen equipos esenciales y combustible, elevando el peligro inmediato para la comunidad que depende de este corredor vital.
Las autoridades mantienen un monitoreo constante en el tramo afectado por los huaicos y recomiendan a los usuarios evitar cruzar sectores cubiertos de lodo o piedras. La prioridad del operativo es retirar todo el material obstructor para restablecer el tránsito de manera segura, aunque las condiciones meteorológicas complican la labor.
Carrera Paulett explicó que las precipitaciones continúan dificultando el retiro del material, ya que la superficie permanece húmeda y existe riesgo de nuevos deslizamientos. Ante esta realidad, tanto el Gobierno Regional como Provías han dispuesto maquinaria propia en el lugar para atender los puntos críticos y trabajar contra el tiempo.
Mientras se ejecutan estas labores, representantes del Gobierno Regional entregaron bebidas y alimentos a conductores y pasajeros que permanecen varados en la zona. La recuperación del tramo podría culminar entre este jueves y viernes, siempre que las condiciones climáticas permitan mantener el ritmo de trabajo, aunque no se ha establecido una hora exacta para la reapertura.
Adicionalmente, el alcalde de Caravelí, Roberto Soto, afirmó el miércoles que una mujer gestante se vio obligada a dar a luz en pleno vehículo debido a las circunstancias. La situación resalta la gravedad del bloqueo y la necesidad de actuar con celeridad ante la persistencia de las lluvias.
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