El ruido fue tan intenso que sonó como un rayo cayendo. Personal policial de la Comisaría de Familia, ubicado junto al inmueble afectado en Huancayo, relató el susto al escuchar caer lo que parecía una casa entera. Dora Fano Salazar (81), residente en la Av. Giráldez n.° 564, confirmó que salió de su habitación justo cuando el violento ventarrón tumbó un ciprés de unos 30 metros de altura a las 4:50 de la tarde del martes.

"El sonido fue terrible; abrí la puerta porque estaba en el dormitorio arreglando y había polvareda. Más bien no estaba por allí sino me pudo costar la vida. Si yo pasaba por allí, me mataba", confesó la anciana, quien vivió a centímetros de morir aplastada. El árbol cayó sobre la vivienda de los Rojas Fano: su tronco pesó sobre un ambiente del segundo piso y una rama se clavó como estaca en el tubo de conexión del agua.

Mortificada por lo ocurrido, Dora reveló que ya había prevenido a las autoridades. El 10 de julio envió una carta formal a la Municipalidad de Huancayo solicitando una evaluación técnica de riesgo tras observar que el ciprés se inclinaba peligrosamente. Sin embargo, pasó más de un mes y nadie llegó a su hogar para evitar los daños.

Dora relató con tristeza ese dramático momento que le tocó vivir, enfatizando que nunca recibió la atención prometida por las autoridades municipales. Ahora, tras el desastre material de consideración causado por los fuertes vientos, los afectados exigen una solución urgente. Personal municipal ya se desplazó al lugar para evaluar cómo cortarán en pedazos el árbol y retirarlo con ayuda de una grúa. La situación deja a la familia en estado de alerta mientras las autoridades comienzan su labor de limpieza post-ventarrón.

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