Sandra Subieta, decana de la Facultad de Hotelería, Turismo y Gastronomía de USIL, señala que el "turismo de romance aún es incipiente en Perú". A pesar de ello, se han formulado estrategias para impulsar este sector y alcanzar las cifras que tiene México. Este país es considerado como el favorito de las parejas que desean constatar su romance y disfrutar de su luna de miel.

La experta explica que México se lleva el 60% de los turistas que esperan celebrar su boda fuera del país en el que residen. Por su parte, Mariana Pollak, presidenta de la Cámara de Profesionales de Eventos (Capev), menciona que el 40% de las bodas de destino en Estados Unidos se realizan en lugares internacionales. México, Hawai y el Caribe son sus destinos favoritos.

Entre las razones por las que escogen estos países, el 90% se deciden por el clima que presentan y el 35.5% lo considera una oportunidad de tomarse unas vacaciones. Turismo romance, una iniciativa que debe impulsarse en el Perú. Foto: Inversión Turística En este sentido, Sandra Subieta opina que es necesario trabajar para que la industria económica se eleve.

En el Perú, las parejas que llegan a las zonas turísticas a celebrar sus bodas lo hacen por los siguientes motivos:

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Como primera clasificación están las parejas interesadas a casarse en un lugar diferente de su lugar de residencia. El objetivo es conocer el destino o para que la inversión sea menor, comparada con una boda en su mismo país.

"A veces una boda de destino es más económica para un americano, que una boda en Estados Unidos", explica Pollak. "Porque en ahí tienes que hacer una boda más grande e invitar a todos. Cuando se realiza una boda destino llegan menos invitados, ellos pagan sus pasajes, sus alojamientos. Los novios solo invierten en la boda y en ciertas atenciones".

También se encuentran las parejas en las que uno de ellos son peruanos. En esta clasificación, como viven fuera de Perú, optan por viajar al país para celebrar la boda con los paisajes turísticos que ofrecen.

Sandra Subieta destaca el potencial turístico del país, señalando que «no solamente hay un destino. Tenemos diferentes regiones, climas, que tienen un potencial turístico durante todo el año, no solo en ciertas temporadas». Por ello, considera necesario impulsar las promociones turísticas existentes.

En cuanto a los destinos internacionales, Latinoamérica ofrece varios lugares con paisajes románticos, ideales para una unión marital. En 2023, PartyPlaneta clasificó a las naciones del continente según clima, infraestructura y precios. En este ranking, Perú ocupó el último lugar del continente por su clima apto para bodas. Sin embargo, en infraestructura se ubicó sexto, superando a Brasil y Uruguay. En precios, quedó cuarto, por debajo de Chile, Uruguay y Costa Rica.

Posicionamiento de Perú para el turismo romance. Foto: PartyPlaneta

Respecto a las preferencias locales, «el lugar escogido para el matrimonio suele ser donde vive la familia del novio o la novia peruana», agrega la experta. No obstante, la luna de miel probablemente se realice en diversas zonas del país. Esto ocurre cuando la pareja reside en Lima y la boda se celebra en la región familiar, lo que permite su presencia y promueve el turismo interno.

Parejas deciden casarse en el país natal de uno de los novios. Foto: Norman Parunov

Por su parte, el mercado global muestra un fuerte dinamismo. Según Cóndor Ferries, en Estados Unidos el presupuesto medio para una boda destino alcanzó US$ 35,000 en 2023, frente a los US$ 28,000 del año 2019. Ante este crecimiento, estiman que el mercado llegue a US$ 78,890 millones para 2027, con una tasa compuesta anual del 29,2%.

Aquí se perfila un perfil claro del turista romántico que busca casarse o pasar su luna de miel fuera de las fronteras nacionales: hombres y mujeres de entre 28 y 35 años. Estos viajeros priorizan destinos que combinen playas, oferta cultural y turismo urbano. En cuanto a la logística, los viajes suelen durar una semana como máximo y se reservan mayoritariamente a través de agencias de viajes descubiertas en internet.

Pese a que el destino es atractivo, Sandra Subieta advierte sobre un desafío crucial: “una cosa es tener el destino, que ya lo tenemos, y otra es desarrollar el producto que debe orientarse a crear experiencias innovadoras, personalizadas”. Para lograrlo, propone iniciar una construcción de una red nacional integrada de proveedores. Esta estrategia busca alinear a los operadores turísticos con las necesidades específicas del cliente.

Mariana Pollak complementa esta visión explicando la necesidad de conectar servicios perecibles en la misma región donde ocurre el evento. “En Lima se pueden comprar vestidos, joyas, zapatos, pero lo que es predecible tiene que ser de la zona”, sostiene. Para ejecutar esto, su equipo ha creado una dirección especial de integración nacional recorriendo todo el país. Hasta ahora han visitado Tacna, Huancayo, Trujillo, Piura y Cusco. La meta es consolidar esta red para luego capacitar a los proveedores locales.

Sobre la calidad del servicio, Subieta enfatiza que “El personal debe ser calificado, los trabajadores de esta industria deben estar al nivel de atención y servicio que se requiere, o poseer un nivel de servicio de clase mundial”. La capacitación no es opcional, sino el estándar para garantizar una boda exitosa.

Por su parte, Pollak reporta avances significativos: han captado a 60 rubros del sector para participar en esta iniciativa. Sin embargo, señala que aún falta hacer un “engranaje”, es decir, fusionarse entre estos actores para ofrecer los mejores productos y la atención correspondiente.

La profesionalización de estos servicios es clave para convertir el potencial turístico en ingresos reales para la economía nacional.

Para evitar que los peruanos con recursos económicos se casen en el extranjero, como Cartagena o Cancún, es vital revertir esta tendencia. Según Mariana Pollak, representante de la Capev, "a falta de estas cualidades... la gente con más dinero se va del país". Por ello, se propone brindar conocimientos y experiencia a los proveedores locales para ofrecer un servicio que iguale o supere al internacional: "Hay que revertir esto dando el mismo servicio que afuera o mejor". Una vez capacitados, estos profesionales entrarán en una base de datos online. Así, turistas o agencias de viajes podrán localizarlos con facilidad. Sin embargo, este catálogo no será estático; debe ser dinámico para incorporar constantemente nuevos talentos y tendencias emergentes, tal como señala Pollak: "se forman nuevos proveedores... entonces se agrega a la lista otros profesionales". El objetivo es que esta estrategia impulse el turismo romance en Perú hasta alcanzar las cifras de los destinos preferidos por los recién casados. Para lograrlo, la representante estima que se necesitará un aproximado de cuatro años de trabajo constante. La imagen muestra el contexto donde deben capacitarse los proveedores para ofrecer sus servicios. Actualmente, la industria busca consolidar estas locaciones y profesionales como fuente oficial de información en Internet. El éxito dependerá de la capacidad de adaptación y actualización continua del sector ante los nuevos intereses del mercado global. Así se asegura que las parejas nacionales encuentren en su propio territorio la calidad necesaria para celebrar sus bodas sin necesidad de salir del país. Proveedores deben capacitarse para ofrecer sus servicios. Foto: Campo Grande x-twitter Fiorella Hokama

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