Investigaciones explican que el río puede alcanzar altas temperaturas a pesar de estar distante de volcanes, gracias a un complejo proceso de calentamiento geotérmico y un efecto chimenea.

América Latina alberga ecosistemas que esconden parajes de gran riqueza natural y una extraordinaria diversidad de flora y fauna. La geografía particular de cada país permite apreciar formaciones naturales que destacan por sus características únicas y, en algunos casos, extraordinarias.

¿En qué país de América Latina se encuentra el río?

El Shanay-Timpishka, cuyo nombre significa "hervido con el calor del sol", se ubica en la selva central de Perú, en la región de Huánuco. Su nombre, procedente de la lengua asháninka, resalta este entorno amazónico un lugar sagrado para las comunidades indígenas de la zona. Estas tribus atribuyen propiedades curativas a sus aguas y consideran el río de gran valor cultural.

¿Cómo el río puede alcanzar casi 100°C si el volcán más cercano está a 700 kilómetros?

Según las investigaciones del geólogo peruano Andrés Ruzo, el fenómeno estaría relacionado con agua de lluvia procedente de los Andes que se infiltra profundamente a través de fracturas y fallas de la corteza terrestre. Algunos sectores de sus aguas alcanzan temperaturas cercanas a los 99°C, demostrando las capacidades únicas de la naturaleza peruana.

A varios kilómetros de profundidad, el líquido se calienta por el gradiente geotérmico, es decir, el incremento natural de temperatura hacia el interior de la Tierra. Posteriormente asciende rápidamente por fallas geológicas mediante un mecanismo descrito como «efecto chimenea», lo que permite que llegue a la superficie sin perder demasiado calor.

¿Qué organismos pueden sobrevivir en las aguas del río hirviente?

En los sectores donde el agua supera los 90 °C no sobreviven peces, anfibios ni insectos comunes. Sin embargo, estas condiciones extremas permiten la presencia de bacterias y arqueas termófilas adaptadas a temperaturas muy altas, además de cianobacterias que forman comunidades microbianas sobre las rocas calientes.

La biodiversidad aumenta considerablemente en las orillas y en los sectores donde disminuye la temperatura. De acuerdo con la información compartida, se han registrado más de 70 especies de fauna en el entorno, entre ellas nueve especies de peces, 23 tipos de anfibios, 11 especies de reptiles y diferentes animales característicos de la Amazonía.

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