Harvey Colchado, diputado de Ahora Nación y exjefe de la División de Investigación de Alto Crimen (Diviac), cuestionó durante una entrevista con Rosa María Palacios para el programa 'Sin Guión' cómo se distribuyen los fondos policiales contra la extorsión. Según su análisis, existe una desconexión total entre el presupuesto disponible a nivel nacional y la realidad operativa en las unidades distritales.

A nivel central, el Estado maneja un fondo de inteligencia estimado entre 80 y 120 millones, según explicó el legislador. Sin embargo, Óscar Arriola, actual jefe de la PNP, no ha invertido esos recursos en la tecnología necesaria para enfrentar a las bandas criminales. Colchado señaló que esa inacción deja sin herramientas a los investigadores locales.

"Estoy visitando los departamentos de investigación criminal de cada distrito y no tienen ni un sol para gasto de inteligencia", afirmó el exjefe de Diviac al referirse a su visita reciente en el Cono Norte. La situación es crítica: las unidades carecen hasta de presupuesto básico para internet o hojas de papel.

"Hacen una colecta para reparar sus vehículos", detalló Colchado, lo que evidencia la falta de recursos operativos mínimos. Ante esta precariedad administrativa, preguntó cómo se espera pagar a los informantes clave: "¿Cómo vas a pagar al informante que integra una banda criminal y te dé la información si no tienes para pagarle?".

"No tiene ni un sol para gasto de inteligencia. No tiene ni para el internet, ni para las hojas", reiteró sobre la capacidad presupuestal actual de la Policía en Perú. La conclusión del excomisario es clara: sin inversión tecnológica y financiera adecuada, la lucha contra la extorsión se vuelve ineficaz.

—¿Qué impacto tiene esa falta de fondos?

Mira, un ejemplo que me señala uno de los policías entrevistados: ya tenemos identificados a cinco autores de homicidios, pero no hay dinero para filmarlos en sus domicilios. La fiscalía pide la videovigilancia autorizada y la homologación, sin embargo, no existen recursos para colocar las cámaras escondidas necesarias.

—¿Qué le diría usted al Ministro del Interior?

Su incompetencia es evidente, señor Ministro. El general Arriola debe permitir que los recursos de inteligencia lleguen hasta el suboficial de tercera o al alférez, quien realiza el trabajo de campo. En la Dirandro con la DEA funcionaba distinto; incluso la Diviac recibía el dinero para inteligencia entre el primero y segundo día del mes.

No se puede esperar hasta el final del ciclo mensual para devolver lo que ya se gastó. A nivel central, esta capacidad de escucha es limitada porque no han comprado el software que intersecta las redes sociales. ¿Sabes cuánto cuesta esa herramienta? Está a 30 millones. Es una carencia crítica que impide avanzar en la investigación con los medios tecnológicos adecuados.

—¿De dólares? —Sí, se maneja un promedio entre 80 y 120 millones—. Le diré al ministro del Interior el próximo jueves para que sepa que hay fondos disponibles. La realidad es que la Policía Nacional, bajo la administración del actual comandante general Óscar Arriola, no ha realizado las compras necesarias. "Si no compran las cosas que tienen que comprar y no hacen inteligencia, usted puede sacar una ley estupenda y no sirve de nada", señaló Harvey Colchado. Ese es el problema principal: qué frustrante ser diputado cuando solo se puede legislar y fiscalizar. Les puedo indicar acciones, pero no subsano la falta de recursos porque no estamos en el Ejecutivo. "La gente pide resultados. Nos batimos, nos sacamos el ancho". Sin embargo, no tenemos francos; estamos detrás por carencia de dinero. Reconoce que su trabajo será ese: hacer lo humanamente posible. Muchos policías le agradecen esa postura, aunque la situación financiera limite severamente las capacidades operativas de la institución frente a la demanda social de eficacia y seguridad inmediata en todo el territorio nacional.

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