Hoy, un sismo de magnitud 4.8 sacudió Lurín y puso en duda si el país cuenta con una red capaz de avisar segundos antes del temblor. El movimiento telúrico fue registrado a las 5:28 a. m., con una profundidad de 42 kilómetros e intensidad III en la zona, según datos del Instituto Geofísico del Perú (IGP). La principal interrogante tras el evento fue por qué no sonó ninguna alarma sísmica en Lima.

Hernando Tavera, presidente del IGP, aclaró que actualmente Perú no dispone de un sistema oficial para advertir a la población ante estos movimientos. En declaraciones a la revista Exitosa, el especialista indicó que si bien existen pruebas relacionadas con estas tecnologías, aún no se cuenta con una herramienta operativa que permita recibir avisos de este tipo.

"En el país todavía no existe un sistema oficial que brinde esa información. Hay pruebas que se están realizando", explicó Tavera.

Por ello, el hecho de que los celulares o dispositivos no hayan emitido una alarma durante el sismo de Lurín no significa que el sistema haya fallado, sino que simplemente el país todavía no cuenta con un mecanismo oficial de alerta sísmica en funcionamiento. El reporte técnico detalló las coordenadas del evento: 42 km al sur-oeste de Lima, en la zona de -12.46 latitud y -77.20 longitud.

Muchos confunden estos eventos con el SISMATE, pero no es correcto. El Sistema de Mensajería de Alerta Temprana de Emergencia tiene una función distinta: está diseñado para enviar mensajes y sonidos a teléfonos ubicados en zonas específicas ante amenazas como inundaciones, huaicos, desbordes de ríos, tsunamis o deslizamientos.

El temblor del 19 de agosto evidenció la necesidad de avanzar en estas tecnologías. Aunque se están realizando pruebas para desarrollar el sistema adecuado, hasta que no sea oficial, los ciudadanos dependerán de sus sentidos y de la información rápida de los organismos como el IGP para saber qué está ocurriendo.

La respuesta del gobierno nacional a este temblor sigue siendo limitada mientras no se invierta en infraestructura de alerta sísmica. La ciudadanía debe esperar que las pruebas mencionadas por Tavera avancen y se conviertan en una realidad operativa que proteja vidas antes de que llegue la sacudida.

Así, la ausencia de sonidos en los móviles no es un error técnico, sino la consecuencia directa de una política pública que aún no ha priorizado este tipo de alertas. La investigación continúa para entender mejor el comportamiento de estas pruebas y cómo se integrarán a futuro en la gestión del riesgo.

El presidente del IGP, Hernando Tavera, advirtió que el país aún no cuenta con un sistema oficial de alerta sísmica plenamente operativo. Aunque existe una propuesta para instalar sensores y postes en la costa peruana, diseñada por el Instituto Geofísico (IGP) junto al Indeci, estos dispositivos buscan detectar ondas sísmicas para emitir avisos antes de que lleguen las más destructivas. No obstante, esto no significa que exista un mecanismo capaz de activar una alerta segundos antes de cualquier terremoto. Por ello, el SISMATE no es el sistema encargado de emitir una alerta segundos antes de un sismo. Ante la preocupación por esta ausencia, Tavera enfatizó que las familias no deben poner sus esperanzas en recibir o no una alarma, sino asegurar sus vidas mediante la preparación inmediata. «Más allá de que suene o no la alarma, es importante que sepamos qué hacer en casa», señaló el especialista. Recordó que los sismos son una actividad permanente en nuestro territorio debido a la interacción de las placas de Nazca y Sudamericana. Por este motivo, recomendó revisar las condiciones de sus viviendas e identificar sus rutas de evacuación para actuar con seguridad durante un movimiento telúrico. El Sistema de Alerta Sísmica Peruano (SASPE) fue desarrollado como una iniciativa del IGP y el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) para advertir a la población ante determinados movimientos telúricos. La propuesta contempla sensores y postes instalados principalmente en la costa peruana para detectar las ondas sísmicas y emitir alertas antes de la llegada de las ondas más dañinas. Sin embargo, tras el sismo de Lurín, las declaraciones del funcionario dejan claro que esta tecnología no está lista para garantizar una protección inmediata ante todo tipo de temblores. La recomendación final es clara: la población debe estar preparada para responder inmediatamente ante un movimiento telúrico y conocer las zonas seguras de su hogar. «No pongamos nuestras esperanzas en que nos llegue una alarma o no; de lo que se trata es de asegurar nuestras vidas», sostuvo Tavera, quien insistió en que la prevención personal es el único escudo real frente a este fenómeno natural constante en nuestra geografía volcánica y sísmica.

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