Hernando Tavera, jefe del IGP, esclareció el motivo por el cual los limeños escucharon un fuerte ruido segundos antes del temblor ocurrido este miércoles 19 de agosto. El especialista detalló que dicho fenómeno no es una anomalía, sino la consecuencia natural de cómo se propagan las ondas generadas durante un evento sísmico.

El movimiento telúrico registrado tuvo una magnitud de 4,8 grados y su epicentro se ubicó a 42 kilómetros al suroeste de Lurín, con una profundidad focal idéntica de 42 km. Según el Instituto Geofísico del Perú (IGP), la intensidad alcanzó un grado III en la escala de Mercalli para dicha localidad. Lo que más inquietó a la población fue ese ruido previo, explicado por Tavera como la llegada inicial de las ondas P.

Estas ondas se desplazan primero y pueden percibirse o escucharse como un golpe seco antes del sacudimiento principal. Posteriormente arriban las ondas S, que provocan el movimiento más intenso del suelo. En esta ocasión específica, la cercanía del epicentro con Lima y la profundidad del foco facilitaron que los habitantes de la capital notaran claramente tanto el ruido inicial como el temblor.

Más allá de aclarar este dato técnico, el jefe del IGP utilizó la oportunidad para enfatizar la necesidad de que la ciudadanía permanezca alerta. «Recalcé la importancia de que la población esté preparada ante posibles sismos mayores», subrayó Tavera en una entrevista con RPP, dada la constante actividad sísmica del país. Su mensaje busca evitar el pánico y promover una respuesta adecuada frente a futuros eventos.

El movimiento alcanzó una intensidad de grado III en la escala de Mercalli en dicha localidad. Sin embargo, lo que más llamó la atención de los limeños fue el fuerte ruido que se escuchó segundos antes del movimiento telúrico. El especialista detalló que estos eventos producen dos tipos de ondas que llegan a la superficie en distintos momentos y generan efectos diferentes sobre el terreno.

¿Qué hacer durante un sismo y cómo estar preparados ante estos eventos?

Hernando Tavera, jefe del IGP, recordó que el Perú se encuentra en una zona de alta actividad sísmica. Por ello, la población debe mantener una preparación constante frente a estos movimientos telúricos, los cuales forman parte de la dinámica natural del país y cuya eventual ocurrencia es ineludible. «Somos un país sísmico, eso lo hemos venido repitiendo muchas veces, y siempre hay que estar preparados», manifestó el especialista al precisar que simplemente ocurren los sismos donde han tenido que ocurrir siempre.

Durante la entrevista, también se refirió a los eventos registrados en Venezuela y Colombia en días previos. Explicó que la información científica disponible no permite establecer que estos movimientos estén relacionados con un incremento anómalo de la actividad sísmica ni anticipar que ocurrirá un evento de mayor magnitud. No obstante, precisó que tampoco es posible descartar la ocurrencia de un sismo más fuerte en nuestro territorio. Ante esta incertidumbre científica y la realidad geológica de nuestra nación, reiteró con fuerza la importancia vital de mantenerse listos para cualquier eventualidad.

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