<<>> Mientras un sistema frontal mantiene bajo emergencia a la Región de Antofagasta, las autoridades han movilizado recursos para enfrentar la crisis y priorizar la seguridad de la población. Las lluvias provocaron el descenso de barro en Tocopilla y la activación de quebradas, lo que obligó al Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) a declarar alerta roja para Antofagasta, Taltal, Mejillones y Tocopilla. Esta medida entró en vigor este martes 18 de agosto y permanecerá vigente hasta que las condiciones así lo ameriten, otorgando a los funcionarios la potestad de usar todos los recursos disponibles para reducir el impacto sobre la ciudadanía. La situación se agravó con el avance del lodo en Tocopilla, que arrastró vehículos y causó anegamientos en calles, especialmente en la zona de Pacífico Norte. Registros difundidos por redes sociales evidencian la fuerza con la que el material descendió por sectores habitados. Ante este escenario crítico, Senapred ordenó la evacuación inmediata de las comunas de Pacífico Norte, Tres Marías, 5 de Octubre, 18 de Septiembre, Almirante Riveros y O’Higgins. Los llamados fueron reforzados mediante mensajes del Sistema de Alerta de Emergencia (SAE) enviados directamente a los teléfonos celulares de los habitantes afectados. En medio de la emergencia climática, más de 2.000 personas han sido evacuadas a albergues habilitados en Antofagasta. Por su parte, el Consulado de Bolivia se encuentra en alerta para coordinar acciones con su comunidad local. Las evaluaciones técnicas del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) establecen una muy alta posibilidad de aluviones y derrumbes en el litoral entre Tocopilla y Taltal, así como en sectores de la cordillera de la costa. Con estas previsiones, las autoridades buscan minimizar los daños y proteger a la población ante este fenómeno climático extremo que ha paralizado gran parte de la región norte del país.

La emergencia nacional resalta nuevamente la fragilidad urbana del norte chileno ante tormentas severas. El recuerdo es doloroso: en 1991, un aluvión devastador dejó más de 90 muertos, una docena desaparecidos y cerca de 20.000 damnificados. Hoy, los organismos mantienen vigilancia estricta sobre quebradas y rutas mientras cae la lluvia. Senapred activó el sistema de evacuación para evitar que escombros desde zonas altas alcancen viviendas en las cuatro comunas bajo alerta roja.

El riesgo se mantiene alto por lluvias persistentes. Los albergues ya acogen a quienes abandonaron sus casas; unas 2.000 personas fueron trasladadas a sitios seguros, mientras 540 internos del Centro Penitenciario de Tocopilla salieron preventivamente hacia recintos de Antofagasta.

Ljubica Kurtovic, alcaldesa local, insistió en que evacuar es vital cuando amenaza una nueva bajada de material. "Eso es lo que nos ha costado bastante a las autoridades locales, que la gente pueda dejar su hogar y resguardar sus vidas, más que sus bienes materiales", sostuvo.

La Dirección Meteorológica de Chile (DMC) mantiene una alarma por precipitaciones intensas en el litoral de Tocopilla y Taltal, así como en la cordillera de la costa. Además, existe una alerta por lluvias moderadas a fuertes que se extenderá hasta el miércoles 19 de agosto.

En Tocopilla cayeron cerca de ocho milímetros por hora. La meteoróloga Michelle Adam informó en 'T13 Tarde' sobre un pulso de cuatro milímetros por hora, advirtiendo que podían repetirse precipitaciones de similar intensidad durante la tarde.

El temporal ha forzado una suspensión temporal en las actividades educativas y restringido el flujo del transporte público. Fuera de Tocopilla, esta crisis también cobró su primera víctima fatal: un accidente en la Ruta 1, cerca de Taltal, donde la caída de rocas en el kilómetro 28 provocó el siniestro.

A pesar del caos, las autoridades mantienen alertas específicas para grupos vulnerables. El Consulado de Bolivia en Antofagasta activó canales de comunicación con sus connacionales y definió sedes comunitarias como espacios de resguardo inmediato para familias que deban evacuar.

"Nosotros, como corresponde, nos toca comunicarnos con la colectividad boliviana", señaló el cónsul boliviano en Antofagasta, Efraín Balderas. Asimismo, llamó a cumplir estrictamente las instrucciones oficiales y los protocolos de evacuación establecidos por las autoridades sanitarias y municipales.

Balderas agregó que la municipalidad ya ha preparado puntos de emergencia para atender a los damnificados. Entre los recintos disponibles en Antofagasta se encuentran el liceo A-22, el liceo A-26, la escuela D-74, la escuela F-78 y el estadio regional Calvo y Bascuñán.

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