En medio de la selva de Borneo, en Indonesia, una nueva capital se edifica desde cero. El gigantesco proyecto busca trasladar el centro administrativo de un país que enfrenta graves problemas urbanos y ambientales en su actual capital.

La futura ciudad ocupará unos 2.600 kilómetros cuadrados y está diseñada para integrar zonas urbanas con amplios espacios naturales. Su construcción contempla una inversión cercana a los 33.000 millones de dólares y una capacidad prevista de hasta 1,9 millones de habitantes. Con un diseño sostenible, más del 60% del área estará dedicada a bosques y espacios verdes. La ciudad promoverá el transporte público y tendrá como objetivo emisiones netas cero para 2045.

Una nueva capital se edifica en Borneo, sudeste asiático, para reemplazar a una ciudad actual afectada por graves problemas urbanos y ambientales. Este ambicioso proyecto cubre 2.600 km².

Una capital diseñada para reemplazar a una ciudad que se hunde

El proyecto surge como respuesta a los problemas que afectan a la actual capital, entre ellos la congestión, la contaminación y las inundaciones. El hundimiento progresivo del terreno ha agravado la situación en varias zonas, algunas de las cuales ya se encuentran por debajo del nivel del mar.

La futura capital se levanta en la isla de Borneo, un territorio considerado menos expuesto a ciertos riesgos, y su construcción tiene como horizonte principal el año 2045. El proyecto contempla energías renovables, gestión inteligente de residuos y una meta de emisiones netas cero, además de un diseño que busca reducir la dependencia del automóvil mediante transporte público, bicicletas y recorridos peatonales, con servicios esenciales accesibles en unos diez minutos.

Más del 60% del territorio estará destinado a bosques, áreas verdes, senderos y espacios naturales. El plan pretende crear una ciudad completamente nueva, con edificios gubernamentales, viviendas, servicios y una infraestructura pensada para una población que crecerá progresivamente. Los primeros funcionarios ya comenzaron a trasladarse, aunque la ciudad todavía necesita desarrollar escuelas, hospitales, comercios y otros servicios para convertirse en un centro urbano plenamente funcional.

lr.pe

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