El Directorio de Petroperú aprobó la constitución de Petroperú Invest S.A.C., una sociedad anónima cerrada sin Directorio cuyo único accionista será la propia petrolera estatal. La medida, enmarcada en el Decreto de Urgencia N.° 003-2026, busca poner en marcha el mecanismo financiero que permita asegurar la continuidad operativa de la empresa.

La nueva compañía operará como un vehículo de propósito especial (VPE) dentro del esquema autorizado por el Gobierno, y su creación no implica el nacimiento de una petrolera independiente que maneje refinerías, produzca combustibles o desarrolle actividades comerciales por cuenta propia. Su rol estará circunscrito a canalizar los recursos destinados a sostener las operaciones de Petroperú, en paralelo al proceso de reorganización patrimonial que atraviesa la estatal.

La nueva estructura financiera se implementará en paralelo al proceso de reorganización patrimonial que atraviesa la petrolera estatal.

Carlos Enriquez Cuéllar será el primer gerente general de Petroperú Invest S.A.C. La petrolera encargará a su Gerencia General completar los trámites para la formalización, inscripción y organización de la sociedad, cuya estructura financiera se implementará mientras la empresa estatal avanza en su saneamiento patrimonial.

El dinero que manejará Petroperú Invest tiene un destino claro: el decreto precisa que se usará exclusivamente para garantizar la continuidad operativa de Petroperú, lo que abarca el financiamiento de capital de trabajo, la recomposición de inventarios de combustibles e insumos y los servicios necesarios para la producción de hidrocarburos. La fuente de esos fondos está vinculada a una autorización para que el Ministerio de Energía y Minas (Minem) asuma compromisos contingentes con entidades nacionales o internacionales por hasta US$2.000 millones, más los costos financieros asociados.

En la estructura diseñada, los recursos se canalizarán mediante uno o más fideicomisos, y ProInversión aparece como pieza clave: la norma le encarga liderar, estructurar y acompañar la constitución e implementación del vehículo, además de ser la única entidad autorizada para instruir la utilización de los fondos depositados en esos fideicomisos. El esquema fue habilitado por el Decreto de Urgencia publicado en mayo, que permitió a Petroperú participar en la creación de un Vehículo de Propósito Especial (VPE), ya sea de forma individual o junto con terceros, incluidas entidades financieras nacionales o internacionales. La norma admite que esta figura tenga a Petroperú como único accionista, fórmula que precisamente se adoptó para Petroperú Invest.

La nueva sociedad se crea en medio de un escenario financiero complejo. El decreto que la respalda reconoce el deterioro de la liquidez y del patrimonio de Petroperú, así como las restricciones que la empresa ha enfrentado en los últimos años para acceder a financiamiento y cubrir sus necesidades de capital de trabajo. Esas dificultades fueron parte del contexto que llevó al Ejecutivo a aprobar medidas extraordinarias.

Pese a ello, algunos indicadores muestran una recuperación. Entre enero y junio de 2026, Petroperú reportó una utilidad neta de US$121 millones, frente a una pérdida de US$278 millones en el mismo periodo del año anterior. Al cierre de junio, el déficit de capital de trabajo se ubicó en US$1.427 millones, por debajo de los US$2.296 millones registrados en diciembre de 2025. Aun así, la compañía mantiene una necesidad importante de financiamiento para sostener la compra de crudo, combustibles y otros insumos.

El papel del fideicomiso

En paralelo, el Directorio aprobó la designación de TMF Fiduperú S.A. Sociedad Fiduciaria como fiduciario del fideicomiso de administración previsto en el Decreto de Urgencia N.° 003-2026. El encargo se hizo a pedido de ProInversión y contempla que la Gerencia General de Petroperú suscriba el contrato correspondiente. Dentro de esta misma estructura, Petroperú Invest y el fideicomiso cumplen funciones distintas: la primera será el vehículo societario creado para la operación, mientras que el segundo administrará y canalizará los flujos bajo las condiciones que fija la norma.

La nueva sociedad deberá completar su inscripción y organización para que la estructura pueda operar, y recién a partir de allí el acceso efectivo a los recursos dependerá de la implementación del esquema financiero y de las condiciones que se establezcan con las entidades participantes. El Decreto de Urgencia N.° 003-2026, vigente hasta el 31 de diciembre de 2026, establece que los fondos provenientes de la operación sean manejados a través de fideicomisos y fija controles sobre su utilización, separando así la administración de estos recursos de las operaciones financieras habituales de Petroperú. De esta manera, la constitución de Petroperú Invest forma parte de un mecanismo excepcional vinculado a las medidas adoptadas este año para enfrentar las necesidades financieras de la petrolera y preservar el abastecimiento de hidrocarburos.

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