La Cámara Peruana de la Construcción (Capeco) advirtió que, aunque el primer mensaje a la nación de la presidenta Keiko Fujimori planteaba un desarrollo de proyectos de infraestructura, varios difícilmente concluirán antes de 2031. Guido Valdivia, vicepresidente ejecutivo del gremio, recalcó que es vital que las iniciativas se destraben, a pesar de que muchas están en sus primeras etapas. «La Nueva Carretera Central está culminando sus estudios definitivos y está en la etapa de liberar predios. Las obras todavía no han empezado; es un poco complicado saber si se va a terminar esto antes del 2031», comentó durante la presentación del Informe Económico de la Construcción (IEC).

Uno de los casos destacados es la Nueva Carretera Central, para la que aún faltan etapas importantes antes de iniciar la construcción. Al ser consultado por la prensa, Valdivia indicó que el principal problema radica en que en el país se suelen anunciar plazos antes de que los estudios técnicos definan cuánto tomará ejecutar una obra. Además, antes de iniciar la construcción aún deben resolverse aspectos clave como el financiamiento de la inversión, estimado en más de S/ 24,000 millones.

Pese a ello, consideró que el proyecto presenta mejores condiciones al ejecutarse bajo un esquema de Gobierno a Gobierno (G2G). En este formato, «está relativamente mejor controlado que antes cuando estaba en manos del Estado», añadió el líder del sector. Si bien el gremio consideró positivo que la actual gestión haya resaltado la necesidad de cerrar la brecha de infraestructura, la realidad técnica sugiere que la ejecución plena enfrentará desafíos significativos en el corto plazo.

Es importante destacar que, aunque el gremio considera positivo que la gestión actual haya resaltado la necesidad de cerrar la brecha de infraestructura, la implementación práctica enfrenta obstáculos. La falta de definición técnica previa y la magnitud de la inversión requerida son factores determinantes que podrían retrasar los cronogramas iniciales. No obstante, la transición al modelo G2G ofrece una ventaja competitiva en términos de gestión y control, lo cual podría mitigar parcialmente los riesgos asociados a la ejecución de obras de tal envergadura.

Metro de Lima

Otros proyectos clave son los del sistema de transporte ferroviario. Aunque Capeco considera posible concluir las obras de la Línea 2 y el Ramal 4 que conecta con el aeropuerto, las demás líneas del metro requerirán más tiempo. “La Línea 3 ni siquiera está en el Plan Nacional de Infraestructura al 2031. Difícilmente se terminaría [en este quinquenio]. Aun así, impulsarlo puede ser probable generando una mayor velocidad para terminar con las fases previas. Las Líneas 4 y 5 están en fase de estudios conceptuales. No está definido cuándo va a empezar”, sostuvo el experto.

Valdivia consideró que el desarrollo del proyecto debe ir acompañado de una planificación urbana alrededor de las futuras estaciones. Se observa el mismo panorama en otros proyectos ferroviarios como los trenes de cercanías entre Lima, Ica y Barranca, los cuales tienen un estudio de viabilidad aprobado, pero no estaban previstos para terminar antes del 2031.

Sin embargo, otros proyectos viales tienen mayores posibilidades de culminar durante el actual Gobierno porque ya se encuentran en ejecución. “La carretera Canta-La Viuda y la carretera Oyón-Ambo son obras que ya están en ejecución y no son tan complejas. Probablemente se terminen antes que la Carretera Central”, señaló. Más allá de los anuncios del Poder Ejecutivo, Valdivia indicó que el país necesita una reforma integral en la forma en que se desarrollan los proyectos de infraestructura, y no solo cambios en los procesos de contratación. Una reforma, agregó, permitiría reducir problemas recurrentes como la paralización de obras y mejorar la eficiencia de la inversión pública.

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