Ejército de Tierra evalúa un fusil semiautomático que amplía la precisión de sus tropas sin depender de francotiradores <<>

Durante un ejercicio en la Base Príncipe, en Paracuellos de Jarama (Madrid), el portal Defensa observó un SIG 716 G2 equipado con una óptica Schmidt & Bender 3-12x50 MK II. Se trata de un fusil semiautomático de calibre 7.62x51 mm que el Ejército de Tierra está evaluando y que ya emplea la Brigada Almogávares VI de Paracaidistas (BRIPAC) en sus ejercicios de instrucción en Madrid.

El arma ofrece una capacidad de precisión intermedia entre el fusil de asalto HK G36 y los rifles usados por tiradores especializados, lo que permitiría ampliar las capacidades de fuego de la unidad sin depender de personal altamente entrenado para misiones de precisión. Su evaluación está a cargo de la Compañía de Reconocimiento Avanzado (CRAV), una unidad que actúa como elemento de vanguardia de la brigada en operaciones de reconocimiento y aerotransportadas.

El arma, que combina características entre un fusil de asalto y un rifle de precisión. Foto: AFP.

La CRAV prueba este modelo para estudiar su utilidad en armamento, buscando que el fusil se convierta en una herramienta versátil que combine rasgos de un fusil de asalto y de un rifle de precisión. La iniciativa forma parte de las evaluaciones de armamento que realiza dicha compañía, con miras a potenciar el rol de los soldados en combate sin necesidad de recurrir a especialistas en tiro de larga distancia.

El ejemplar que la BRIPAC ha puesto a prueba es el SIG 716 G2, una variante del fusil que monta un visor Schmidt & Bender 3-12x50 MK II y que, en la versión empleada por la CRAV, incorpora un cañón de 16 pulgadas. Con una longitud aproximada de 94 centímetros y un peso cercano a los 3,9 kilogramos, el arma admite cargadores de 10, 20 o 25 cartuchos; durante el ejercicio, el ejemplar mostrado llevaba uno de 20. SIG Sauer también comercializa otras configuraciones, como una SBR con cañón de 12 pulgadas y una versión Precision Marksman con cañón de 20 pulgadas.

Más allá de las cifras, el interés del Ejército de Tierra por este fusil radica en su naturaleza: pertenece a la categoría de Designated Marksman Rifle (DMR), un tipo de armamento pensado para ocupar el espacio operativo que queda entre un fusil de asalto y un rifle de precisión. En la práctica, esto permite que un combatiente con entrenamiento realice fuego preciso a distancias superiores a las que ofrece el armamento estándar, sin necesidad de convertirlo en un tirador especializado.

Uno de los elementos que más lo diferencian del HK G36 es la munición 7.62x51 mm OTAN. Ese calibre le otorga una plataforma orientada a mayores distancias, con un enfoque distinto al de los fusiles de asalto de menor calibre.

La Compañía de Reconocimiento Avanzado (CRAV), encargada de evaluar armamento y sistemas portátiles, incorporó temporalmente el SIG Sauer 716 a sus ejercicios para analizar su utilidad dentro de las capacidades de la BRIPAC. El fusil, fabricado en Alemania y Estados Unidos, puede cumplir desde funciones de arma de patrulla hasta plataforma de precisión, según la configuración y los equipos empleados. También integra el arsenal de fuerzas extranjeras como el United States Special Operations Command (USSOCOM).

Para el Ejército de Tierra, esta evaluación representa una oportunidad para reforzar la capacidad de fuego preciso de ciertas unidades sin depender únicamente de los rifles asignados a tiradores especializados. El desenlace de las pruebas definirá si el SIG Sauer 716 deja de ser un arma evaluada por la BRIPAC y se convierte en una capacidad más extendida dentro del Ejército de Tierra.

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