Un ataque a balazos contra un conductor de la empresa Nuevo Horizonte mantiene en vilo a Ate. Julio Enrique Becerra recibió dos impactos de bala cuando un sujeto que habría subido al bus simulando ser pasajero le disparó por la espalda, en la urbanización Valdiviezo. El atentado ocurrió pasadas las 2:20 de la tarde, cuando la unidad se encontraba cerca del paradero final de la ruta.
El bus terminó detenido en la avenida Los Parques, a poca distancia del patio de maniobras de la empresa, ubicado a una cuadra del lugar donde se produjo el ataque. Las primeras imágenes difundidas desde la zona mostraron el interior del vehículo con rastros de sangre producto de las heridas del chofer.
De acuerdo con los primeros testimonios, el atacante habría abordado el bus algunas cuadras antes y se ubicó detrás del conductor antes de sacar un arma y dispararle. Sus propios compañeros fueron quienes lo auxiliaron y lo trasladaron de emergencia a la Clínica San Juan de Dios, donde permanece en la unidad de cuidados intensivos.
Fuentes cercanas a la empresa señalaron que su estado era crítico, mientras la Policía investiga el ataque ocurrido pocos días después de una serie de amenazas extorsivas contra la empresa. Según la información preliminar proporcionada sobre el caso, Becerra recibió dos impactos de bala.
Los antecedentes previos al atentado contra Julio Becerra incluyen dos episodios extorsivos reportados desde el pasado 10 de agosto. El primero habría ocurrido alrededor de las 3:30 de la tarde, cuando un sujeto a bordo de una moto lineal arrojó dos explosivos envueltos en una bolsa contra una unidad que cubría la ruta Ate-Yerbateros. Junto a los artefactos habría sido encontrada una carta extorsiva firmada por Los Occidentales, organización criminal que, según la información preliminar, estaría vinculada con las amenazas contra Nuevo Horizonte. El segundo episodio se reportó cerca de las 4 de la tarde contra otro bus que circulaba por las intersecciones de las avenidas San Juan con Chincha, en San Luis; en ese caso, otro sujeto que se movilizaba en motocicleta habría arrojado una bolsa plástica que contenía munición y un mensaje extorsivo.
El atentado contra el chofer ocurrió después de que la empresa denunciara amenazas extorsivas. Según los reportes proporcionados, la compañía había recibido mensajes intimidatorios durante los últimos días y uno de ellos incluía el envío de un artefacto de dinamita sin activar dentro de una de sus unidades. El mensaje contenía una advertencia directa: “así como le estamos dejando esta dinamita apagada, asimismo se la dejamos prendida. Tienen 24 horas para reportarse”. Los representantes de la empresa presentaron la denuncia correspondiente; sin embargo, según la información difundida, 48 horas después se produjo el ataque contra el conductor.
El ataque también habría dejado a un escolar con una lesión en la cabeza. El menor fue trasladado por su padre para recibir atención médica, de acuerdo con los testimonios recogidos tras el hecho.
La PNP estableció un perímetro de seguridad alrededor del bus y comenzó las diligencias para determinar cómo ocurrió el atentado e identificar al responsable. En la zona existen cámaras de seguridad, aunque hasta el momento no se ha establecido si se encontraban operativas; las imágenes podrían ser revisadas para esclarecer el recorrido del atacante y las circunstancias en que el conductor fue baleado. Según una de las versiones recogidas en el lugar, el responsable habría escapado a bordo de una motocicleta, información que todavía forma parte de las pesquisas y deberá ser corroborada.
El comandante general de la Policía, Óscar Arriola, llegó hasta la zona, según señalaron vecinos y reportes desde el lugar; sin embargo, no brindó declaraciones a los medios y posteriormente se retiró. La presencia policial no evitó el malestar de los vecinos, quienes cuestionaron la atención recibida después del ataque. Una testigo aseguró que pidieron ayuda a la Policía y al Serenazgo, pero denunció una demora en la llegada de los agentes: “Nosotros hemos llamado a la Policía, hemos llamado a Serenazgo, nada. Después de hora y media recién aparecen”.
El atentado ocurrió en una zona residencial ubicada a pocos metros de un colegio y un nido, lo que generó preocupación entre los vecinos que se acercaron al lugar después de conocer lo ocurrido.
Con Julio Enrique Becerra aún internado y bajo atención médica, la investigación sigue en curso para establecer la identidad del sicario que disparó contra el chofer de Nuevo Horizonte y precisar si el ataque guarda relación directa con las amenazas extorsivas que la empresa habría recibido en los últimos días. Mientras tanto, los investigadores continúan recabando información para esclarecer los hechos.
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