El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el oeste de Colombia el lunes 10 de agosto a las 7.34 a. m. dejó un saldo de al menos 240 muertos, más de 1.300 heridos y decenas de edificaciones colapsadas, según los reportes oficiales de la emergencia. Este martes, las labores de búsqueda se intensificaron en las principales ciudades afectadas.
Cali, Pereira, Manizales y Quibdó concentran las escenas más dramáticas del movimiento telúrico. Allí, socorristas, bomberos, militares y voluntarios remueven los escombros con herramientas básicas y forman cadenas humanas para localizar a posibles sobrevivientes, mientras los familiares de las personas atrapadas aguardan noticias con angustia.
"Es un momento de mucho dolor. Es una prueba que no nos esperábamos. Pero si trabajamos unidos, estoy seguro de que saldremos de esta", afirmó el alcalde de Cali, Alejandro Eder, quien describió las primeras horas posteriores al sismo como "una noche muy dura, una pesadilla". En el Hospital Universitario del Valle de esa ciudad, los equipos de emergencia aún realizan rescates y han logrado encontrar con vida a siete personas.
En Cali, el rescate de Diana Lucía, una mujer atrapada entre los restos de las Torres de Brisas del Limonar, en el sector de Capri, se convirtió en uno de los operativos que concentró la atención más de 24 horas después del terremoto, según RCN. El alcalde de la ciudad se dirigió a los ciudadanos con un mensaje de esperanza: "Colombianos, ella es Diana. Estamos muy cerca de rescatarla". En su publicación, agradeció a los equipos de emergencia y pidió mantener la fe: "Todas sus oraciones con ella y con todas las víctimas que estamos buscando. Gracias a los rescatistas que están luchando por ella y por todos. ¡No descansaremos hasta lograrlo! #TodosSomosCali".
Mientras tanto, en Pereira, una de las ciudades más golpeadas, los voluntarios trabajaban frente a la plaza principal. Juana Marín, de 25 años, explicó a AFP la labor que realizaban: "Estamos intentando sacar los escombros porque acá estaban todos los vendedores de lotería". En Quibdó, capital del Chocó, Wilmer Cuesta, estudiante de derecho, se sumó a las tareas y relató la escena que vivieron los habitantes: "Yo veía que la gente salía desnuda, la gente se tiraba de sus casas (...) desesperada".
Los rescatistas formaron cadenas humanas para retirar los escombros con picos y otras herramientas, y periódicamente pedían "silencio" para intentar detectar señales de vida bajo los restos. Cabe recordar que el epicentro del sismo se ubicó cerca de San José del Palmar, en Chocó, una zona de difícil acceso por los daños en las carreteras, según la Cruz Roja Internacional.
En medio de la tragedia, el Hospital Universitario del Valle (HUV) en Cali se convirtió en el escenario de uno de los operativos más complejos, donde siete personas fueron halladas con vida tras el colapso parcial de la infraestructura. Los trabajos se concentraron en los pisos tercero y cuarto, así como en una bóveda del quinto piso, y los rescatistas optaron por no emplear herramientas de impacto para evitar un nuevo derrumbe.
La emergencia también dejó instantes de esperanza: entre los sobrevivientes rescatados figuran una madre con su hijo de pocos meses y una niña que salió ilesa de otra edificación colapsada. Rodrigo Zamorano, asesor de Gestión de Riesgo de la Gobernación del Valle del Cauca, señaló que la prioridad fue atender el punto con más personas atrapadas y que la orientación se impartió en tiempo real por la gobernadora Dilian Francisca Toro, según declaraciones difundidas por El País.
El funcionario advirtió que la extracción demandaba extremo cuidado por la inestabilidad del lugar: "En este tipo de extracciones no se pueden utilizar elementos pesados, ni porras, picas u otras herramientas que generen golpes fuertes, porque pueden provocar un nuevo colapso de la estructura".
Zamorano precisó que “hoy estas siete personas están recuperándose. Gracias a Dios y a la experticia de los equipos de la Cruz Roja, la Defensa Civil y todas las organizaciones que participaron en esta operación, logramos ponerlas a salvo”. En el despliegue intervinieron la brigada de emergencias del HUV, personal médico, soldados del Ejército Nacional, Bomberos Cali, Defensa Civil y Cruz Roja Valle, según resaltó la Gobernación del Valle del Cauca.
El sismo evoca el terremoto de 1999, que causó cerca de 1.200 muertos en la zona cafetera. Mientras los equipos siguen retirando escombros y las autoridades actualizan los balances, la prioridad se mantiene en hallar a quienes aún puedan estar con vida bajo las estructuras colapsadas.
Comentarios 0
Súmate a la conversación
Tu comentario es anónimo, pero para evitar bots necesitamos que te registres. Es gratis y toma 30 segundos.
Crear cuenta para comentar Ya tengo cuenta