Un grupo de 15 menores del pueblo awajún del distrito de El Cenepa, en la provincia de Condorcanqui (Amazonas), necesita ser trasladado a Lima para recibir atención médica por tumores, hernias y otras enfermedades que no pueden ser tratadas en su localidad. La falta de recursos, equipos tecnológicos y especialistas en la zona impide que estos niños sean atendidos adecuadamente, pese a que contarían con el Seguro Integral de Salud (SIS).

Fue el activista awajún Euner Kajekui quien alertó sobre esta situación y solicitó que la Municipalidad Distrital de El Cenepa gestione ante el Ministerio de Defensa (Mindef) y el Ministerio de Salud (Minsa) un vuelo humanitario. La finalidad es que los menores puedan viajar a la capital y ser atendidos en el Instituto Nacional de Salud del Niño, ubicado en San Borja.

Según relató Kajekui a La República, algunos de los menores se encuentran en comunidades fronterizas con Ecuador, mientras que otros están más cerca de la capital del distrito. Esta dispersión geográfica dificulta aún más el acceso a servicios de salud especializados.

La situación ha sido puesta en conocimiento de las autoridades con la esperanza de que se pueda concretar el traslado aéreo de los niños, quienes requieren intervenciones médicas que no están disponibles en su lugar de origen. La gestión del vuelo humanitario implicaría la coordinación entre las instituciones del Estado para garantizar que los menores reciban la atención que necesitan con urgencia.

Los pequeños pacientes awajún enfrentan así una doble barrera: la distancia y la carencia de infraestructura médica adecuada en su región, lo que hace indispensable la intervención de las autoridades para viabilizar su evacuación sanitaria hacia Lima.

Kajekui, como integrante del pueblo awajún, pide que el caso sea acogido por la municipalidad de su distrito para la coordinación respectiva con el gobierno central y evitar que se repita lo ocurrido en oportunidades anteriores. “Nacer en una comunidad fronteriza no puede ser una sentencia. La niñez indígena merece crecer, estudiar y sanar”, afirmó. Esta no es la primera vez que la infancia awajún enfrenta el abandono del sistema de salud público: antes otro grupo de menores tuvo que ser trasladado a la capital para ser atendido tras la insistencia y el pedido de sus familiares, y en otra ocasión un grupo fue diagnosticado durante una campaña de salud impulsada por autoridades, pero el viaje a Lima nunca se concretó. Mientras tanto, las madres de estos infantes caminan hasta 8 horas y navegan días en embarcaciones como peque-peque y chalupa para buscar ayuda, sin lograr que se inicie el tratamiento de sus pequeños. El joven señaló que, pese a ese esfuerzo, la atención no llega y el pedido de un vuelo humanitario sigue sin respuesta para evacuar a los niños con tumores, hernias y otros males desde Amazonas.

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