Detrás de las vestiduras que luce el papa hay una historia de fe, arte y silencio que pocos conocen. La belleza de esos ornamentos es obra de Filippo Sorcinelli (1975, Italia), diseñador de confianza del Vaticano, perfumista y músico, autor de las piezas usadas por Benedicto XVI, Francisco y León XIV. RPP conversó en exclusiva con él, quien además no descarta colaborar con artesanos peruanos en futuras vestiduras litúrgicas.

Su vínculo con lo divino nació en la infancia, acompañando a su madre a una iglesia vacía. “La acompañaba a la iglesia mientras cuidaba del altar, de los bancos, de los objetos sagrados. Sus manos conocían el valor de las cosas simples. En el aire se mezclaban el aroma de los detergentes y el eco de un incienso ya extinguido. Allí aprendí que la fe precede al dogma, que la belleza puede surgir tanto de un suelo pulido con amor como de las grandes obras del arte sacro, y que cada gesto repetido con dedicación transforma el tiempo en oración”, revela el diseñador a RPP.

Filippo Sorcinelli, diseñador italiano de 50 años, creó la primera indumentaria sacra para el Vaticano en 2008.

Formado en el Pontificio Instituto de Música Sacra, Sorcinelli afirma haber “rezado con el sonido, con las manos, con el olfato, con aguja e hilo”. “Cada forma que hoy habito, cada creación, nace de ese primer gesto: acompañar a mi madre mientras el mundo callaba, y lo invisible se hacía carne en el acto más humilde”, agrega. Aunque no es teólogo, habla de Dios con belleza y fe: “Yo, sin serlo académicamente, soy muchas veces teólogo a través del gesto: en los tejidos que visten lo sagrado, en los perfumes que hacen memoria, en la música que respira con el alma del rito”, sostiene el artista multifacético.

Filippo Sorcinelli ha creado las vestiduras litúrgicas de Benedicto XVI, Francisco y el papa León XIV.

¿Cuándo empezó su trabajo divino en el Vaticano?

Su obra para el Vaticano comenzó en 2008, cuando creó la primera indumentaria sacra para la Santa Sede. Desde entonces, su nombre quedó ligado a los tres últimos pontífices, y su taller se convirtió en un espacio donde el silencio y la dedicación transforman cada hilo en oración.

Filippo Sorcinelli comenta sobre su vínculo religioso y cómo se conecta con sus otras disciplinas artísticas.

“Cada vestidura nace para servir y no para lucirse”, afirma Filippo Sorcinelli, el diseñador que ha vestido a tres pontífices. Para crear las piezas que lucen Benedicto XVI, Francisco y ahora León XIV, el artista requiere materiales específicos como lanas, sedas y linos. “Junto a esos tejidos nobles, introduzco telas contemporáneas que poseen la capacidad de acoger la luz y adaptarse al ritmo de la liturgia”, explica.

Vestiduras sagradas con elementos de lujo creadas para Benedicto XIV, León XIV y Francisco (según el orden las fotos).

La relación entre un creador de ornamentos sagrados y el sumo pontífice no requiere, necesariamente, de un encuentro directo. Se establece a través de la Oficina de Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice. “El ornamento no imita al Pontífice: acompaña su camino. Cada detalle refleja su misión pastoral. En ese lenguaje silencioso que solo la liturgia conoce, hasta la puntada más oculta puede proclamar el Evangelio”, sostiene Sorcinelli. Con Francisco, por ejemplo, asegura haber experimentado “un sentido de esencialidad: su presencia ha guiado cada decisión hacia una estética sobria, arraigada en el Evangelio”.

Las mitras diseñadas por Filippo Sorcinelli para Benedicto XVI y Francisco reflejan dos enfoques distintos: una más ornamentada y simbólica, la otra más sobria.

Su fe lo llevó a vivir experiencias que considera inimaginables, como recibir el llamado para diseñar la vestidura litúrgica de Benedicto XVI en 2008. Al recordar el momento en que vio al entonces papa usando su creación, responde emocionado: “Sentí una sensación de plenitud, un aliento suspendido en el que la materia se dejaba transfigurar. Ver al papa Benedicto XVI con la vestimenta que yo había diseñado fue como reconocer a un niño que había crecido, listo para vivir su destino […] Esa vestidura, en ese día, señaló el camino hacia un origen, hacia una fuente que aún llama, aún moldea, aún envía”. Ese instante marcó el rumbo de su trabajo con el Vaticano.

León XIV, su indumentaria litúrgica y la posibilidad de colaborar con artesanos peruanos

Ante la pregunta sobre qué elementos se deben considerar al momento de diseñar para el papa León XIV, Sorcinelli adelanta que cada ornamento nace “en el corazón de una espera: la espera de un tiempo litúrgico que requiere forma, la espera de un alma que se prepara para el servicio del misterio”.

“Durante más de veinte años, León XIV habitó la tierra andina como misionero agustino, hasta llegar a ser obispo de Chiclayo. En este contexto, pensar en los ornamentos para su pontificado significa dar cuerpo a esa raíz viva. Me gustaría trabajar en la posibilidad de involucrar a artesanos peruanos en la creación de elementos decorativos, tejidos e inserciones simbólicas. Las manos de los tejedores andinos, los oros ligeros de los valles de Cajamarca, los pigmentos de la tierra quemada se convierten en instrumentos para contar, a través de la liturgia, una Iglesia que nace desde abajo y asciende con dignidad hasta el altar. Colaborar con los artesanos peruanos significaría un verdadero acto de verdad. Cada bordado puede llevar consigo la fuerza de una identidad vivida, cada hilo entrelazado puede volverse una alianza visible entre Roma y los Andes”, finaliza Filippo Sorcinelli, quien conoce el vínculo entre el papa León XIV y el Perú. “No se limita a una afinidad espiritual: hunde sus raíces en la carne viva de su biografía”, manifiesta. Por eso, no debería sorprender si en algún momento colabora con artesanos peruanos.

Papa León XIV luce ornamento diseñado por Filippo Sorcinelli.

Con León XIV comienza una temporada de nueva solemnidad: su figura requiere un proyecto que una la firmeza de la tradición con la delicadeza de las últimas décadas. La colaboración iniciada con su pontificado involucra al atelier LAVS [estudio de Filippo Sorcinelli] en un recorrido litúrgico-artístico concreto: ya he realizado para él algunos ornamentos destinados a sus liturgias.

Al diseñar para León XIV, cada elección contempla tres dimensiones: la historia que resuena —pues cada tejido evoca la continuidad con los grandes pontificados—; la presencia contemporánea —porque la calidad de la materia no es solo estética, sino también disciplina—; y la síntesis de la misión, donde cada ornamento se convierte en un manifiesto silencioso: desde el corte de la casulla, que abraza a la comunidad, hasta la estola, que atraviesa el corazón de la liturgia.

La Odisea

“La Odisea” cierra el podcast “Mi novela favorita”. Se trata de un poema épico griego atribuido a Homero, una figura que pertenece más al mito que a la historia y que, pese a ello, ha sobrevivido 4 mil años como autor de La Ilíada y La Odisea, los dos poemas épicos que inician la literatura universal. La obra, conocida también como Ulises (Odiseo), transcurre en los tiempos de los dioses y narra la gesta de su protagonista en el regreso a Ítaca, así como todas las pruebas que debe superar en el camino. La adaptación estuvo a cargo de Mariana Gonzales Gavilano, con dirección de Alonso Alegría, y cuenta con las voces de Ricardo Velásquez, Samuel Dávalos y Katiuska Valencia.

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