Las entidades financieras del país se preparan para la llegada del Fenómeno de El Niño con un endurecimiento de sus políticas crediticias, especialmente hacia los sectores más expuestos o con menor capacidad de respuesta. Una encuesta del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), aplicada entre el 1 y 17 de julio a representantes de las áreas de riesgos, comercial y finanzas de la banca, revela que por primera vez en el año las condiciones de financiamiento caen en terreno pesimista: los bancos anticipan que ajustarán los requisitos para otorgar créditos a corporaciones, grandes, medianas y pequeñas empresas, así como a microempresas, sin distinción de tamaño.
El principal temor hacia adelante, según Credicorp Capital, es la persistencia e intensificación del fenómeno climático. “De acuerdo con el Enfen (17-jul), el escenario base contempla la continuidad del Fenómeno El Niño Costero durante el segundo semestre del 2026 con una intensidad fuerte-extraordinaria. En combinación con El Niño Global, podría afectar la segunda temporada de anchoveta y comprometer el desarrollo de cultivos relevantes como arroz, papa, palta, arándanos, espárragos y uva”, advierte la firma, que estima una contracción del PBI del agro y la pesca de alrededor del 4% en el 2026, una cifra mayor a la registrada en 2023.
Mientras el BCRP proyecta un impacto de -0.7 puntos porcentuales del PBI para este año y de -0.9 en el 2027, las entidades consultadas por gestion.pe aseguran que hoy trabajan y toman decisiones sobre la base de escenarios más pesimistas. Sostienen que, a diferencia del 2023, el efecto será mucho mayor porque confluirán dos anomalías al mismo tiempo: El Niño Costero y el Global, que incide en el Pacífico Central.
¿Cómo pasaron los bancos del optimismo a la preocupación?
Las condiciones crediticias serán más duras para las micro y pequeñas empresas, aunque también se ajustarán para las medianas, grandes y corporaciones. Así lo revela el sondeo del instituto emisor, que muestra que las propias entidades prestamistas prevén un escenario restrictivo en los próximos tres meses, con proyecciones muy por debajo de los 50 puntos, el nivel neutral, en plena zona de “endurecimiento” de la oferta de financiamiento.
El giro hacia la cautela responde a que el panorama auspicioso que tenían las instituciones financieras tras los resultados electorales, al descartarse un gobierno antimercado, se tornó preocupante a medida que los centros meteorológicos locales y mundiales, como el NOAA de EE.UU., elevaban la probabilidad de una perturbación climática severa. “Había optimismo en el sistema financiero porque la demanda respondió y las campañas de la Madre y Fiestas Patrias fueron buenas, sobre todo en los sectores comercio y servicios, pero ahora la banca actúa con precaución por El Niño que se avecina y su posición se ha vuelto conservadora”, refiere un gerente bancario.
¿Cuáles serán las empresas más afectadas por El Niño?
Entre las empresas, las más afectadas serán las pesqueras y agrícolas en el norte, pero hay vasos comunicantes con otros sectores que también se perjudican, señala el docente de economía de la Universidad del Pacífico, Enrique Castellanos. “Si al agrobussines y a otros sectores le va mal; se afectará la capacidad adquisitiva de la gente y por eso los bancos serán reticentes a prestarles. Estos, a su vez, jalan a otros negocios, por ejemplo, en Piura, y se reducirán los ingresos”, menciona.
El endurecimiento de las políticas de admisión –de otorgamiento de crédito– de las entidades financieras responde, según el gerente de división de estrategia y finanzas de Financiera Confianza, Víctor Blas, al riesgo que corren las campañas agrícola y de fin de año. Las empresas directamente perjudicadas, como el agro, el transporte y el comercio, son las que enfrentan un escenario más complejo.
“Las políticas de préstamos se tornan más exigentes por zonas y rubros, como la pesca, en la que la oferta de financiamiento está totalmente restringida, incluso para la gran empresa industrial y para los que viven de esa actividad, con quienes las entidades financieras son más exigentes al evaluar su capacidad de pago”, agrega el ejecutivo.
El economista consultado advierte que, en ese contexto, “si estos sectores piden capital de trabajo, no les van a prestar; es natural que los bancos se protejan”. La prudencia se impone porque, ante la probabilidad de que el fenómeno irrumpa, la mayor parte del dinero que prestan las entidades es de la gente y “tienen el compromiso fiduciario de cuidar la plata de terceros”.
Esa actitud precautoria evita un severo deterioro de la cartera crediticia que podría desencadenar, en el extremo, problemas de solvencia patrimonial. Así, con estas medidas preventivas, los recursos de los ahorristas se salvaguardan.
“Es racional lo que está sucediendo. Después de la incertidumbre electoral, se veía mucho optimismo, pero ahora hay conservadurismo en el sistema financiero por la fuerte magnitud que El Niño tendría, con implicancias más graves en el último trimestre del año y el verano”, sostiene un ejecutivo del sector financiero.
Enrique Castellanos resume que las condiciones más estrictas por “El Niño” se traducen en una reducción de los montos que se prestan a las empresas, y anticipa que estas políticas crediticias más rigurosas seguirán hasta fin de año, cuando se tenga mayor claridad sobre el impacto del fenómeno. No obstante, la banca estima que prevalecerán hasta el primer trimestre del 2027.
En las políticas de admisión más estrictas para evaluar préstamos, se discrimina de forma más ácida la relación entre cuota del crédito e ingreso del deudor, y “quedan los más fuertes (a los que se prestará)”, dice otro gerente bancario.
Credicorp Capital refiere que el Fenómeno de El Niño no solo afecta la producción sino también infraestructura, empleo y salud pública. En el cuarto trimestre del 2023 se perdieron más de 100,000 empleos formales privados del sector agro, mientras que la incidencia del dengue alcanzó un pico de 17,300 casos a nivel nacional, muy por encima del promedio de años sin El Niño (1,000).
“Asimismo, la elevada exposición de viviendas e infraestructura urbana en la costa norte incrementa el riesgo de pérdidas patrimoniales y disrupciones económicas ante lluvias intensas. La extensión del FEN Costero hasta el verano del 2027 con intensidad fuerte extraordinaria constituye el principal riesgo por monitorear”, añade la firma de inversiones. Según Enfen (al 17 de julio), la probabilidad de que ello ocurra ha aumentado a 71%, “aunque entre setiembre y octubre se contará con una evaluación más precisa de su continuidad e impactos”, indica.
Economista periodista. Estudió economía en Pontificia Universidad Católica del Perú. Editor de Finanzas por 10 años.
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