El Congreso bicameral afronta una etapa decisiva: este martes 4 de agosto se definirá el reparto final de las presidencias de las comisiones legislativas. La junta de portavoces del Senado se reunirá a las nueve de la mañana en la Sala Bolognesi, mientras que la de la Cámara de Diputados lo hará dos horas después, a las once, en la Sala Basadre del Palacio Legislativo. En ambas citas, las bancadas de Fuerza Popular y Juntos por el Perú protagonizan la disputa más relevante: la presidencia de dos grupos de trabajo con enorme peso político, Constitución y Justicia.

La primera de estas comisiones concentrará el debate sobre las reformas al texto constitucional, mientras que la segunda define el rumbo de las investigaciones y sanciones penales que involucran a figuras públicas. No se trata de una pugna meramente administrativa: de ella depende qué agenda legislativa avanza y cuál se frena durante los próximos cinco años.

El reparto general de comisiones ya está establecido por bancada según el reglamento. Fuerza Popular podrá liderar cinco presidencias en Diputados y tres en Senado; le sigue Juntos por el Perú, con cuatro en Diputados y dos en Senado. Buen Gobierno y Renovación Popular obtienen dos presidencias cada una en Diputados y una en Senado, mientras que Ahora Nación y Obras cierran la lista con una presidencia cada uno, pero solo en la Cámara de Diputados.

La Junta de Portavoces de ambas cámaras definirán este 4 de agosto el reparto de las comisiones. Foto: composición LR

La pugna por Constitución y Justicia, en particular, marcará el pulso político del nuevo Parlamento, pues ambas fuerzas buscan controlar los espacios donde se decidirán las reformas más sensibles y el destino de las investigaciones contra figuras públicas.

¿Qué comisión pide cada bancada?

La disputa por las comisiones del nuevo Congreso tiene un frente claro: la de Constitución. En el Senado, Fuerza Popular solicitó las comisiones de Constitución, Economía y Justicia, la misma combinación que ya defendía meses atrás, cuando aún se discutía la conformación de los grupos de trabajo. El interés del fujimorismo por retener esa comisión no es nuevo: la ha presidido en los últimos 10 años. Renovación Popular, en tanto, pedirá en el Senado Justicia o Constitución, mientras que en Diputados apunta a tres comisiones: Justicia, Educación y Familia.

Juntos por el Perú replica exactamente el mismo pedido que Fuerza Popular en el Senado: Constitución, Economía y Justicia. Ernesto Zunini, vocero de los diputados de esa bancada, señaló a la prensa que buscaría liderar Justicia, Educación, Energía y Minas, y Salud. Ahora Nación, por su lado, está interesado en liderar las comisiones de Constitución, Justicia y Economía desde la Cámara de Diputados. En cuanto a sus senadores, señalaron que buscan presidir una de las comisiones ordinarias no legislativas: Ética, Procedimientos Especiales e Inteligencia. Además indicaron que se mantienen en negociaciones con Buen Gobierno y Obras, aunque al cierre de esta nota, esas dos bancadas mantuvieron hermetismo en cuanto a sus preferencias.

El antecedente de una disputa que viene de julio

Esta pugna no nació esta semana. En julio, cuando el Congreso aún negociaba la distribución de comisiones, Jaime Quito, congresista y senador electo de Juntos por el Perú, ya había señalado a este diario que su bancada quería arrebatarle Constitución al fujimorismo. Quito argumentó que su partido plantea cambios al texto constitucional y que el control de esa comisión resulta clave para impulsarlos, incluida la recuperación del derecho al referéndum.

Ética, Acusaciones Constitucionales y otras comisiones también entran en la agenda

La junta de portavoces no solo resolverá la disputa por Constitución y Justicia. En la Cámara de Senadores, las comisiones ordinarias no legislativas en disputa incluyen Ética, Procedimientos Especiales e Inteligencia; mientras que los diputados definirán las de Ética, Ordenamiento y Seguimiento Legislativo, y Acusaciones Constitucionales. En paralelo, otras bancadas movían sus piezas: Renovación Popular impulsaba su llegada a Educación para sostener una línea conservadora frente al enfoque de género, y Ahora Nación mostraba interés en Economía y Justicia. Fuerza Popular, según fuentes cercanas a las negociaciones, no tenía intención de ceder la comisión de Constitución: el partido de Keiko Fujimori se muestra conforme con el texto vigente y buscará resguardarlo desde ese espacio.

La Comisión de Ética maneja reglas distintas al resto. Estará integrada por un miembro de cada bancada, tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados, con la lógica de que el control de la conducta parlamentaria no dependa solo de la mayoría oficialista ni de un bloque opositor específico. Junto a Ética, la Junta de Portavoces definirá también la composición de la Comisión de Acusaciones Constitucionales, cuya función es clave: califica la admisibilidad de las denuncias contra altos funcionarios, investiga los casos que avanzan y redacta los informes finales que pasan al Pleno. El reglamento exige que su integración respete pluralidad y proporcionalidad entre bancadas: ninguna fuerza puede quedar excluida, pero la representación se ajusta al tamaño de cada una en el Congreso.

El nuevo Congreso bicameral funcionará con 16 comisiones en la Cámara de Diputados y siete en el Senado, entre ellas Defensa Nacional y Orden Interno, Energía y Minas, Salud, Trabajo y Seguridad Social, Ciencia e Innovación Tecnológica, además de Constitución, Economía y Justicia. La correlación de fuerzas que se confirme este martes definirá el tono del trabajo legislativo durante los próximos cinco años, especialmente en los espacios donde se decide el futuro de la Constitución, el destino de los procesos judiciales más sensibles y el control ético de la propia clase política. En ese escenario, la comisión de Acusaciones Constitucionales suele cobrar protagonismo cuando surgen denuncias contra ministros, congresistas o el propio presidente de la República, por lo que su composición no es un trámite menor. Con Fuerza Popular como bancada oficialista y Juntos por el Perú al frente de la oposición, el balance dentro de este grupo también quedará bajo observación.

Leer artículo completo en larepublica.pe →