La preocupación por el bienestar emocional de niños y adolescentes ha vuelto a tomar relevancia tras los recientes casos de violencia escolar. Aunque la autoestima no explica por sí sola estas situaciones, los especialistas señalan que reforzarla desde la infancia puede funcionar como un factor de protección tanto para el desarrollo personal como para la convivencia.
En ese marco, la psicóloga Ana Lucía Núñez Cohello, autora del libro Mi reflejo en el espejo —que será presentado por el Fondo Editorial de la Universidad Católica San Pablo (UCSP) en la FIL Lima 2026—, detalla cinco señales que podrían indicar que un niño necesita fortalecer su autoestima.
“La autoestima también influye en la capacidad del niño para reconocer lo que le incomoda, expresar sus necesidades, poner límites y pedir ayuda. Estas herramientas se construyen progresivamente y la familia cumple un rol fundamental”, afirmó la especialista.
¿Por qué es importante fortalecer la autoestima?
Una autoestima saludable ayuda a que los niños desarrollen confianza en sí mismos, reconozcan sus emociones y construyan relaciones más sanas, según la autora. Además, fortalecer este aspecto beneficia tanto a quienes sufren violencia escolar como a quienes ejercen conductas agresivas: en las víctimas, una autoestima sólida facilita la capacidad de defenderse, expresar lo que sienten y pedir ayuda; en los agresores, reduce la necesidad de buscar reconocimiento mediante el sometimiento o la burla hacia otros.
Cinco señales que pueden indicar baja autoestima
1. Le cuesta reconocer sus fortalezas
El niño tiene dificultades para identificar aquello que hace bien o las actividades que disfruta. Para favorecer el autoconocimiento, la especialista recomienda conversar a diario sobre los aspectos positivos de su jornada y preguntarle qué cree que hizo bien.
2. Se compara constantemente con otras personas
La comparación con compañeros u otras personas puede llevarlo a criticar su apariencia, personalidad o capacidades. Frente a ello, la recomendación es evitar las comparaciones dentro del hogar y poner en valor los avances individuales de cada niño.
3. Tiene dificultades para decir “no”
Por temor a ser rechazados o por no saber cómo expresar desacuerdo, algunos niños aceptan situaciones que les generan incomodidad. Los padres pueden ayudarlos enseñándoles que tienen derecho a establecer límites y practicando respuestas para diferentes situaciones.
4. Evita participar por miedo a equivocarse
El temor al error puede llevar al niño a no intervenir en clase, evitar nuevos retos o guardar silencio. La especialista recomienda reforzar el valor del esfuerzo y del aprendizaje, más allá del resultado obtenido.
5. Se frustra intensamente cuando comete errores
Una equivocación puede desencadenar reacciones de tristeza, enojo o frustración desproporcionadas. En lugar de enfocarse en el error, Núñez Cohello sugiere preguntar: “¿Qué aprendiste?”, promoviendo una actitud más positiva frente a las dificultades.
¿Cuándo buscar ayuda profesional?
La psicóloga aclara que la presencia de una de estas conductas no significa necesariamente que un niño tenga baja autoestima. Sin embargo, cuando estos comportamientos son frecuentes, intensos o afectan su desempeño familiar, escolar o social, recomienda acudir a un profesional de la salud mental para una evaluación y orientación especializada.
Un libro con herramientas para las familias
Estas recomendaciones forman parte de Mi reflejo en el espejo, publicación editada por el Fondo Editorial de la Universidad Católica San Pablo, dirigida a familias con niños y adolescentes de entre 7 y 14 años. El libro estará disponible durante la 30.ª edición de la Feria Internacional del Libro de Lima (FIL Lima 2026) en el stand N.° 17 de la UCSP.
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