Para el periodista Martín Riepl, el pitazo inicial ya sonó y el partido comenzó para Keiko Fujimori, aunque los desafíos que tiene por delante son múltiples: la inseguridad ciudadana, el Fenómeno del Niño Costero y la reactivación económica encabezan la lista de pendientes. En diálogo con este medio, Riepl analizó los primeros días de la nueva gestión y advirtió que, si bien el mensaje presidencial ofreció un diagnóstico certero del país, también evidenció "ausencias notorias".

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Consultado sobre el discurso de la mandataria, el analista señaló que Keiko aparenta llegar a Perú después de diez años como si su bancada no hubiera tenido "responsabilidad alguna durante la última década de gestión pública peruana". En esa línea, consideró que faltó autocrítica, sobre todo cuando la presidenta describió un "estado catastrófico" al asumir el cargo. "El fujimorismo es en parte responsable de la catástrofe que ella describe", sentenció.

Frente a las críticas de otros analistas por las generalidades del mensaje, Riepl defendió que en un discurso a la Nación no se esperan detalles de políticas públicas, sino lineamientos generales. No obstante, reconoció que hubo temas que debieron abordarse, como la problemática del Reinfo y la minería ilegal, por su impacto en la economía nacional y por lo apremiante del tema en la agenda política.

Al trazar un perfil de la gobernante, Riepl la describió como una persona que ha perseguido el poder durante al menos 20 años. "Quienes son cercanos a ella la consideran segura en sus decisiones, pero eso la hace difícil de recibir consejos", precisó. Para su gestión, el periodista subrayó que "la autocrítica va a ser fundamental".

LOS MINISTROS CUESTIONADOS

En el gabinete, las designaciones más observadas generan dudas en Riepl. Sobre Alberto Beingolea, titular de Cultura, opinó que es "un gran comentarista deportivo" y, según le han dicho, un gran abogado, pero no le conoce experiencia en cultura, tal como tampoco se la reconoce a Rafael Belaunde Llosa en Defensa. En cuanto a Luis Dyer, ministro de Salud, señaló que es un empresario exitoso vinculado al acero, pero sin experiencia en el sector, y que un cargo público vinculado a su rubro "habría sido más comprensible que liderando salud".

¿Qué hay detrás de estas elecciones? Riepl especuló que podría tratarse de una estrategia para "abrir la cancha a otros sectores políticos" o mostrarse conciliadora. "Quiere dar la percepción de que puede convocar a personas que han sido críticas y por tanto, tiene apertura, pero también siento que hay una suerte de vanidad en el poder de saber que puedes convocar a aquellos que te fueron distantes o críticos", reflexionó.

Para que la gestión de un presidente tenga eco en la aprobación pública, la gente espera mayor seguridad y mejores servicios públicos, y eso se traduce en una mejor gestión de la salud. Por eso, la cartera de Salud es sensible para el nuevo gobierno. Sobre el canciller, la designación de Carlos Espá parece un posicionamiento en materia internacional, pues ha estado 15 años trabajando para la embajada de Estados Unidos. En un momento en que deberíamos hacer un equilibrismo inteligente entre China y Estados Unidos, optar por Espá en esa cartera puede ser leído como la preferencia hacia un lado.

¿Keiko ha empezado con el pie izquierdo? Es muy pronto para decirlo, pero para que camine en la dirección adecuada es necesaria una oposición responsable. La Cámara de Diputados puede tenerla en contra, pero por el diseño constitucional que tenemos es muy probable que los proyectos de ley que se alcancen a senadores sean cambiados más a gusto al oficialismo. Sobre la acusación de traición a la congresista de Juntos por el Perú, Silvana Robles, el analista considera que ese voto viciado no vino gratis y que no sabe qué habrán ofrecido a quien vició su voto.

El papel de Jorge Nieto, quien primero dijo que no se sentaría con gente del Movadef y ahora ha hecho una alianza con ellos, fue una alianza para la votación de las mesas directivas. Nieto va a votar en función a su plan de gobierno y a sus propios intereses. Sobre una tregua al gobierno antes de cuestionar todo, Riepl no cree en una tregua, porque un gobierno sin oposición es un gobierno autocomplaciente, es un gobierno que considera que el único justificante de sus decisiones es el poder que tiene.

Respecto a que estamos volviendo a los 90, con el autoritarismo, la corrupción y la toma de poderes, no cree que estemos volviendo a esa época. Para empezar, esta gestión tiene tres días, ahora que hacemos la entrevista, y es prematuro saltar a esa conclusión. Para gobernar un país donde se ganó por décimas, se necesita diálogo, tendiendo puentes de ambos lados, porque el puente lo tienen que cruzar los dos, el gobierno y la oposición.

El analista también se pronunció sobre la decisión de que las Fuerzas Armadas tengan el control de la lucha contra el crimen.

El liderazgo de las Fuerzas Armadas en las zonas declaradas en emergencia, en materia de seguridad ciudadana, deja en muy mal pie a la Policía, según Martín Riepl. La vuelta al streaming y su reciente incorporación a RPP también forman parte de la conversación. Sobre su salida de La Roro, el periodista asegura estar muy agradecido con Carlos Orozco: “Me parece un hombre que tiene una visión muy profesional y extraordinaria de medios digitales. Creo haber aprendido mucho y me ayudó a reinventarme y redescubrir mi profesión”.

Consultado sobre por qué Keiko Fujimori finalmente ganó la presidencia a la cuarta intentona, Riepl precisa que no es que no le viera opciones, sino que “se han jugado la carta de tal manera para que ella salga presidenta”. En ese sentido, menciona la atomización con 35 candidatos: bastaba con un mínimo para pasar a la segunda vuelta. Keiko tuvo 1 de cada 10 votos posibles en el padrón electoral. “Fue una moneda tirada al aire”, resume.

Respecto a su rival en el balotaje, Roberto Sánchez, considera que “no fue Pedro Castillo, se disfrazó de Pedro Castillo, se puso el sombrero, pero no es Castillo”. Y ante la pregunta de si un Pedro Castillo libre diluiría el liderazgo de Sánchez, responde que es probable.

Sobre el indulto al expresidente, es contundente: “No merece el indulto, es un golpista que fracasó en su intento de convertir nuestro país en una dictadura. Yo no considero que Castillo sea un perseguido político, ni considero que sea un demócrata, está preso por conspiración para la rebelión”.

Para los primeros seis meses de gobierno, Riepl vislumbra “un gobierno más ordenado” y afirma que “nos darán tiempo para aprendernos los nombres de los ministros”. Habrá más estabilidad, lo que es bueno para la economía. El gran desafío, dice, será ejecutar obras de mitigación para que el Niño Costero no golpee tanto.

¿Qué lo convenció de volver a un medio tradicional como RPP tras el streaming? “Estuvo el reto profesional. RPP es una plataforma extraordinaria, que tiene televisión, radio y medios digitales. Hay un factor económico que yo puse en consideración. Hay una confianza y una carrera profesional que me pareció muy atractiva en RPP”. Además, resalta el alcance de los medios tradicionales: “Cada día mi voz puede ser escuchada por cientos de miles de peruanos en el país”.

Martín Riepl. Foto: César Campos

Finalmente, sobre el periodismo actual y las plataformas, asegura que parte de su valor es saber navegar en distintas plataformas. Aunque ha hecho más televisión que cualquier otro medio y por la constancia de la tele se identifica más con ella, no se cierra a otras opciones.

En cuanto al futuro de los medios, Riepl considera que la televisión, la radio, el periódico y las plataformas digitales coexistirán, tal como ocurrió con la radio cuando apareció, o con la televisión, que no eliminó a los medios previos. Sobre el lenguaje en redes, admite que no cayó en el procaz por estilo personal, aunque aprendió a soltarse en un código distinto, con límites que su propia personalidad le marcaba. Frente al nuevo gobierno, sostiene que la prensa debe cumplir un rol fiscalizador y mantener una distancia crítica con cualquier gestión. También confiesa tener amigos en la política, personas que le caen especialmente bien, y revela que siempre escribe algo pero lo pospone porque el día a día lo vence.

Riepl también anticipa el destino de varios personajes políticos. Roberto Sánchez verá diluirse su liderazgo. Rafael López Aliaga, si su partido no gana la alcaldía de Lima, es muy probable que la justicia esté tras su paso por la gestión municipal. Jorge Nieto será una balanza por momentos y acaso acomodaticio por otros. López Chau se convertirá en un puntal en el Senado, aunque su relevancia está en entredicho. Ricardo Belmont está más para la jubilación que para la vida política activa. Antauro Humala resulta por momentos un personaje cómico, pero no deja de ser un elemento folclórico de la política, mientras que Carlos Álvarez es hoy menos gracioso que Antauro Humala.

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