La mandataria Keiko Fujimori celebró la excarcelación del expresidente Ollanta Humala del penal Barbadillo, luego de que se anulara su condena por presunto lavado de activos. "Yo saludo que hoy esté finalmente en libertad", declaró la lideresa de Fuerza Popular.

Fujimori vinculó directamente el caso de Humala con el suyo, el denominado 'Cócteles'. Según explicó, ambos procesos "tuvieron un origen muy parecido por temas de campaña política", por lo que consideró "lógico" que la justicia archivara las dos investigaciones. La referencia apunta a la Segunda Sala Penal de Apelaciones Nacional, que dispuso el archivo definitivo del expediente contra Fujimori por presunto lavado de activos, relacionado con el financiamiento irregular de sus campañas presidenciales de 2011 y 2016.

Los jueces César Sahuanay, Javier Sologuren y Omar Córdova adoptaron esa decisión acatando una sentencia del Tribunal Constitucional y rechazaron el pedido de la Fiscalía que pretendía reabrir el caso. Los magistrados concluyeron que el Ministerio Público no podía sostener una imputación sin sustento jurídico después del fallo del TC.

En cuanto a Humala, su salida de Barbadillo se produjo tras permanecer un año y tres meses en prisión. El Primer Juzgado de Investigación Preparatoria Nacional ordenó su liberación en cumplimiento de la sentencia del Tribunal Constitucional. La resolución, firmada el 31 de julio por el juez César Riveros Ramos, dispuso que se realice el trámite correspondiente ante el Instituto Nacional Penitenciario (INPE).

El Tribunal Constitucional resolvió a favor de Ollanta Humala con cinco votos a favor y dos en contra, tras la demanda de hábeas corpus presentada por su defensa para anular todo el proceso penal. Los magistrados Helder Domínguez, Francisco Morales, Gustavo Gutiérrez, César Ochoa y Pedro Hernández concluyeron que el dinero recibido para las campañas de 2006 y 2011 no encajaba en el delito de lavado de activos según las leyes vigentes en aquel entonces, mientras que Luz Pacheco y Manuel Monteagudo señalaron que el recurso debía ser declarado improcedente. La detención del expresidente se originó en abril de 2025, cuando el Tercer Juzgado Penal Colegiado Nacional lo condenó, junto a su esposa Nadine Heredia, a 15 años de prisión por aportes irregulares para las campañas de 2006 y 2011, según determinó la jueza Nayko Coronado Salazar. El tribunal señaló que la figura de "receptación patrimonial" —que castiga la posesión o recepción de bienes ilícitos— se introdujo en la legislación peruana desde noviembre de 2016. Por esta razón, utilizar esta norma para sancionar actos cometidos con anterioridad va en contra del principio que prohíbe la aplicación retroactiva de la ley penal.

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