La introducción de cinco gatos domésticos en la Isla Marion, territorio sudafricano, en 1949, con el fin de controlar una plaga de ratones que afectaba una estación meteorológica, desencadenó una de las mayores crisis ecológicas registradas en una isla subantártica.
Sin depredadores naturales, los felinos se multiplicaron rápidamente y dejaron de depender de los roedores para alimentarse. Encontraron en las aves marinas una presa mucho más fácil, especialmente en especies que anidaban en el suelo, como petreles y albatros errantes. Estas aves habían evolucionado durante miles de años sin mamíferos depredadores, por lo que carecían de mecanismos de defensa frente a este nuevo cazador.
Durante más de siete décadas, los gatos alteraron el equilibrio del ecosistema y obligaron a las autoridades a desarrollar sucesivos programas de conservación para proteger la fauna nativa. La población de gatos creció descontroladamente hasta casi 2.000 en la década de 1970, lo que llevó a un programa de erradicación que culminó en 1991 con la eliminación del último ejemplar.
Lo que comenzó como una estrategia para controlar una plaga terminó produciendo el efecto contrario al esperado: la muerte de aves nativas por más de 70 años.
Ave marina de la Isla Marion.
La erradicación felina en la Isla Marion demandó más de una década de trabajo: recién en 1991 se eliminó al último ejemplar. La campaña, iniciada en 1977, combinó capturas, caza nocturna y el uso del virus de la panleucopenia felina. Para entonces, la población de gatos, que había partido de solo cinco ejemplares, ya superaba los 2.000 individuos hacia la década de 1970.
Isla Marion en Sudáfrica. Foto: Mouse-Free Marion
¿Por qué los ratones volvieron a convertirse en una amenaza para la isla?
Con los gatos fuera de escena, los ratones introducidos décadas atrás multiplicaron otra vez su población. Los investigadores constataron que estos roedores atacaban huevos, polluelos e incluso aves adultas heridas, lo que renovó la presión sobre las especies autóctonas.
Para enfrentar esa nueva amenaza, las autoridades sudafricanas lanzaron en 2026 un plan de erradicación con distribución aérea de cebos envenenados. Helicópteros con sistemas de navegación GPS recorrerán toda la superficie de la Isla Marion, con el objetivo de restaurar el equilibrio ecológico y proteger la fauna que aún sobrevive.
Comentarios 0
Súmate a la conversación
Tu comentario es anónimo, pero para evitar bots necesitamos que te registres. Es gratis y toma 30 segundos.
Crear cuenta para comentar Ya tengo cuenta