El proyecto Haku Wiñay/Noa Jayatai, ejecutado por el Fondo de Cooperación para el Desarrollo Social (FONCODES), programa nacional del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (MIDIS), permitió que más de 400 familias rurales del distrito de Santiago de Tucuma fortalecieran sus capacidades productivas. La intervención, desarrollada en la provincia de Tayacaja, departamento de Huancavelica, contribuyó al incremento de los ingresos familiares, la seguridad alimentaria y el desarrollo sostenible de la población.

El proyecto implementó tecnologías agrícolas y pecuarias que optimizaron el rendimiento de cultivos de hortalizas, maíz y papa. Foto: difusión.

En el componente agrícola se implementaron 319 módulos de hortalizas, 311 de maíz amiláceo y 293 de producción de papa, con semillas de calidad y asistencia técnica para optimizar el rendimiento de los cultivos. También se instalaron 314 módulos de riego por aspersión, lo que permitió un uso más eficiente del agua y la ampliación de las áreas bajo cultivo.

El fortalecimiento de la crianza tecnificada de cuyes, aves, porcinos y ganado vacuno fue otro de los ejes del proyecto, con más de 500 módulos productivos que mejoraron la producción de carne, leche y huevos, así como los ingresos de las familias beneficiarias.

Haku-Wiñay

Además, se llevaron a cabo mejoras en viviendas saludables y emprendimientos rurales inclusivos. Foto: difusión.

En el rubro de viviendas saludables, se promovió el mejoramiento integral de los hogares con la implementación de más de 400 cocinas mejoradas, módulos de agua segura, Samana Wasi, rincones de aseo y prácticas de manejo de residuos sólidos, fortaleciendo la salud, la higiene y el bienestar de las familias.

El proyecto impulsó además tecnologías productivas agrícolas —como la producción de hortalizas, maíz amiláceo, leguminosas, papa var. Yungay y pastos cultivables— y pecuarias, junto con el sistema de riego por aspersión y los emprendimientos rurales que mejoran la calidad de vida de la población.

Impacto social

La intervención de Haku Wiñay en Santiago de Tucuma ha generado una transformación integral en las familias beneficiarias, que va más allá del ámbito productivo. Los resultados muestran un incremento superior al 30 % en el rendimiento de los cultivos, mientras que la producción de animales menores contribuye a la seguridad alimentaria de niños y adultos mayores. Asimismo, la mejora de las viviendas productivas ha eliminado la contaminación intradomiciliaria por humo, y el 100 % de la población beneficiaria ya consume agua hervida y segura. El fortalecimiento de los emprendimientos también ha permitido generar mayores ingresos económicos, mejorar la alimentación y abrir nuevas oportunidades de desarrollo en la zona rural.

Emprendimientos Rurales Inclusivos

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Con el objetivo de agregar valor y ampliar las oportunidades de mercado, el programa impulsó diversos Emprendimientos Rurales Inclusivos (ERI). Entre las iniciativas destacan la producción de semillas de papa, aceites esenciales, hierbas aromáticas y medicinales, derivados lácteos, paltas, miel, carpintería rural y la crianza tecnificada de cuyes. Foto: difusión.

De esta manera, más que un proyecto productivo, Haku Wiñay fortalece capacidades, impulsa la inclusión social y contribuye a reducir la pobreza en las comunidades rurales.

Órgano responsable

La ejecución de esta iniciativa está a cargo del Núcleo Ejecutor Central (NEC) Santiago de Tucuma, cuyo presidente es Roberto Sulca Castro. El equipo lo completan la tesorera Hilda Margarita Capcha Ávila, la secretaria Vanesa Jaquileny Mescua Limachi, el fiscal Walter Curi Jacobe, la supervisora Elva Rocío Ramos Castillo, el coordinador Raúl Mendoza Solano, la asistente administrativa Katia Yanira De la Cruz Llanos y el grupo de Yachachiqs, quienes brindan la asistencia técnica a las familias usuarias.

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