La infraestructura y el transporte fueron ejes centrales del primer Mensaje a la Nación de la presidenta Keiko Fujimori, quien anunció un ambicioso paquete de proyectos ferroviarios y viales. Entre sus principales promesas figura la culminación de la Línea 2 del Metro de Lima, así como la ejecución de las líneas 3, 4, 5 y 6, la construcción de trenes de cercanías Lima-Ica y Lima-Barranca, y sistemas ferroviarios para Arequipa, Piura y Trujillo. También incluyó una cartera de carreteras nacionales como la Nueva Carretera Central y la Longitudinal de la Sierra.

Sin embargo, especialistas consultados por La República coinciden en que, aunque varias iniciativas responden a necesidades reales del país, el paquete de anuncios luce excesivamente ambicioso para un solo periodo presidencial y carece de detalles sobre plazos, prioridades y mecanismos de ejecución. El abogado especialista en transporte David Mujica señaló a este medio que la apuesta por fortalecer el transporte ferroviario es correcta porque el país debe migrar hacia sistemas de transporte masivo. "La Línea 2 ya tiene años sin terminarse y realmente es un dolor de cabeza. Ojalá se destrabe", afirmó.

La propuesta de reforma en compras públicas busca agilizar procesos, aunque expertos señalan que el marco legal actual es adecuado, pero la corrupción y la burocracia obstaculizan su eficacia. A ello, Fujimori sumó el compromiso de mejorar la coordinación entre el Gobierno nacional, regiones y municipios, y garantizar mayor transparencia en la ejecución de obras.

El primer Mensaje a la Nación de la presidenta Keiko Fujimori destacó la infraestructura y el transporte como prioridades, incluyendo la culminación de la Línea 2 del Metro de Lima.

Línea 2 sí, pero líneas 4, 5 y 6 generan dudas

Para Mujica, el énfasis en el transporte ferroviario es acertado, pero la falta de concreción de la Línea 2 —paralizada desde hace años— genera escepticismo sobre la viabilidad de las nuevas líneas anunciadas.

El exministro de Economía y Finanzas, Luis Miguel Castilla, calificó la propuesta de Keiko Fujimori como “no realista ni viable”. “Van más de 10 años de ejecución de la Línea 2. Se ha demorado tanto que ha acabado en arbitrajes… No hay forma para hacer tanta obra simultánea”, apuntó. Castilla agregó que el Gobierno probablemente plantea realizar las obras por tramos, pero que no será posible culminarlas. “No tiene viabilidad técnica”, opinó. Además, enfatizó que la falta de un sistema formal de transporte masivo urge en todo el país y debe ser un tema priorizado en la gestión de Fujimori. Por su parte, otro especialista considera poco realista que todas las líneas anunciadas puedan ejecutarse durante los próximos cinco años. “La Línea 2 y hasta la Línea 3 sí podrían darse. Pero hablar de las líneas 4, 5 y 6 me parece un poco aventurado”, sostuvo. En cambio, considera que varias de las carreteras anunciadas sí podrían concretarse si el Ejecutivo logra acelerar los procesos administrativos y las licitaciones. El ingeniero y exdecano del CIP, Jorge Gutiérrez, fue más crítico con uno de los principales anuncios del Gobierno: la Nueva Carretera Central. Explicó a La República que el proyecto mantiene observaciones técnicas planteadas desde hace varios años, principalmente por el trazado elegido. Según indicó, el recorrido atraviesa zonas con alto riesgo de deslizamientos y huaicos, además de sectores con conflictos sociales y ambientales, como Cieneguilla y la quebrada de Lurín. A ello se suma, dijo, que la vía no llegaría directamente a La Oroya, uno de los objetivos planteados inicialmente para mejorar la conexión con el centro del país. “No entendemos por qué se insiste en un trazo que todavía presenta tantos problemas y cuyos estudios aún no han concluido”, afirmó. Incluso cuestionó la rentabilidad del proyecto al señalar que su costo podría destinarse a otras necesidades prioritarias de infraestructura. Gutiérrez precisó que la obra es urgente, pero debe buscarse que sea más económica y beneficiosa para el país.

Sin cambios legales, pero sí con mejor gestión

Para David Mujica, el principal problema de la ejecución de obras no está en la legislación vigente, sino en cómo se aplica. "El marco legal no es malo. Lo que demora una eternidad es su ejecución y ahí aparecen la burocracia y la corrupción", explicó. A su juicio, muchas licitaciones terminan en controversias porque empresas sin capacidad técnica logran adjudicarse proyectos de gran envergadura. Por ello, sostuvo que más que modificar nuevamente las leyes, el Estado necesita funcionarios especializados, mejores equipos jurídicos y procesos de selección que prioricen la capacidad técnica de las empresas. Incluso señaló que una licitación podría resolverse en seis u ocho meses si existe decisión política y personal capacitado. Otro de los anuncios de Keiko Fujimori fue la reforma del sistema de compras públicas para reducir pérdidas y agilizar la ejecución de obras.

La coordinación entre niveles de gobierno sigue siendo el gran reto

Keiko Fujimori también anunció que fortalecerá la coordinación entre el Ejecutivo, los gobiernos regionales y las municipalidades para acelerar la inversión pública. Sin embargo, Mujica recordó que esa promesa ha sido repetida por varios gobiernos sin mayores resultados. A su juicio, las diferencias políticas entre autoridades dificultan una verdadera articulación, pese a que el marco legal permite cierto nivel de coordinación. "Todos los presidentes hablan de articular con regiones y municipios, pero al final pesan los intereses políticos y muchas veces los proyectos no coinciden", afirmó.

lr.pe

Expertos piden priorizar proyectos y escuchar a especialistas

Los especialistas coinciden en que las obras anunciadas responden a necesidades reales del país, pero advierten que el éxito no dependerá del número de proyectos, sino de la capacidad del Gobierno para definir prioridades, destrabar procesos, combatir la corrupción y sustentar técnicamente cada inversión. Gutiérrez sostuvo que antes de impulsar megaproyectos es necesario fortalecer los estudios de preinversión y evaluar el verdadero beneficio económico y social de cada iniciativa. Además, pidió que el Gobierno escuche más a la ingeniería nacional antes de insistir en modelos como los acuerdos Gobierno a Gobierno (G2G), cuya eficacia —aseguró— no puede extrapolarse a todos los proyectos de infraestructura.

Mujica, por su parte, echó de menos anuncios sobre la reestructuración de la Autoridad de Transporte Urbano (ATU), una demanda que los gremios de transportistas plantearon durante la campaña. Advirtió que el desarrollo de nuevas líneas de Metro debe ir acompañado del fortalecimiento del transporte convencional como sistema alimentador y de medidas para enfrentar la extorsión que afecta al sector. Ambos expertos coinciden en que falta una estrategia clara para definir qué obras ejecutar primero, y que el Gobierno debe escuchar más a especialistas antes de impulsar proyectos.

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