Una discusión por la ventilación e iluminación de un edificio terminó en una violenta agresión que tiene a Marisol Salas luchando por su vida. Su sobrino, Anderson Jair López Salas, de 26 años, la atacó con un cuchillo y le propinó ocho puñaladas en el inmueble donde ambos residían. Según sus familiares, la víctima permanece internada en un hospital con un estado de salud delicado tras ser sometida a varias intervenciones quirúrgicas.

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Diana Yalta, hija de la agraviada, relató que el ataque ocurrió cuando su madre bajó desde el cuarto piso para abrir unas ventanas que su sobrino había cerrado minutos antes. La joven afirmó que el acusado llevaba un cuchillo oculto entre sus pertenencias antes del enfrentamiento, por lo que considera que la agresión fue planificada. La primera puñalada alcanzó a Marisol en el estómago y, cuando intentó escapar para ponerse a salvo, continuó siendo atacada.

La intervención de otro familiar evitó un desenlace fatal. Diana aseguró que una tía llegó al lugar en medio del ataque y logró detener al agresor, permitiendo que Marisol Salas recibiera auxilio de emergencia y fuera trasladada a un centro de salud.

Hija de la víctima pide que el acusado no sea liberado

Además de la recuperación de la víctima, la principal preocupación de Diana Yalta es el proceso judicial que afronta el presunto agresor. Los allegados temen que pueda recuperar su libertad si prospera una estrategia de defensa basada en un presunto trastorno de salud mental.

La hija de Marisol Salas reveló que esta no sería la primera conducta violenta de Anderson López. Tiempo atrás, según indicó, habría intentado atacar a su propio abuelo lanzándole un bloque de cemento, también motivado por una discusión doméstica. La familia sostiene que el investigado conocía las costumbres de su tía y esperó el momento en que descendiera para volver a abrir las ventanas, por lo que consideran que la agresión no fue impulsiva, sino previamente preparada. En cuanto a la versión de la defensa, que alega demencia para que salga en libertad, Diana rechazó que su primo actuara sin conciencia. Aseguró que en episodios anteriores él mismo explicó las razones de su comportamiento y que ahora intenta desconocer lo ocurrido para evitar una sanción penal. Los familiares también expresaron su preocupación por la seguridad de quienes conviven con el investigado: señalaron que, de quedar libre, existiría el riesgo de que vuelva a protagonizar un hecho de violencia contra algún integrante de la familia o contra otras personas. Mientras Marisol Salas continúa hospitalizada, sus seres queridos permanecen pendientes de su evolución médica y exigen que el caso sea investigado con celeridad para que se determinen las responsabilidades correspondientes. Mientras se resuelve el caso, la familia de Marisol Salas insiste en que el proceso judicial garantice la protección tanto de la víctima como de sus allegados, al considerar que el presunto agresor —su sobrino— representa un riesgo latente. Las autoridades continúan con las diligencias para esclarecer las circunstancias del ataque y definir la situación legal del acusado, quien es investigado por la presunta agresión contra su tía. Los periodistas de la Redacción Trome informamos con la verdad y de una manera diferente, siempre pensando en ti. Tenemos lo que debes saber para mejorar tu vida, tu día a día. Información importante, interesante y útil. Sobre el Perú y el mundo, en deportes, espectáculos, familia, política y más.

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