El Senado, tras más de tres décadas de inactividad, eligió como su primer presidente a Miguel Ángel Torres, un congresista de Fuerza Popular que hace poco más de un mes reconoció en televisión pública que existió una alianza de fuerzas para vacar al entonces presidente Pedro Castillo. Su elección se produjo gracias a un voto viciado, y lo convierte en la máxima autoridad de la Cámara Alta durante el periodo 2026-2027, encargado de presidir las sesiones del pleno y dirigir los debates en su primer año de funcionamiento.

Torres, conocido bajo el apelativo de ‘Miki’, regresa al Congreso tras una ausencia en el periodo 2021-2026 y llega como el senador más votado. Es considerado un actor clave de la tienda naranja y ocupa el cargo de segundo vicepresidente de Keiko Fujimori. Su cercanía con la cúpula fujimorista responde a lazos que van desde lo político hasta lo familiar. Durante su primera etapa como legislador, fue vinculado al caso Cuellos Blancos al ser señalado como la persona a la que se hacía referencia con el apelativo de “Señora K”.

Torres será el presidente de la Cámara de Senadores | Foto: Francisco Erazo / URPI-LR

La militancia de Torres en Fuerza Popular se remonta formalmente a 2010, pero su nexo con el fujimorismo es mucho más íntimo. Su padre, Carlos Torres y Torres Lara, fue primer ministro, canciller y ministro de Trabajo durante el primer gobierno de Alberto Fujimori. Además, militó en el oficialismo desde el Congreso como representante de la alianza fujimorista Cambio 90-Nueva Mayoría.

Su vínculo con los Fujimori comenzó temprano: Torres estudió en el Colegio Recoleta, donde compartió aulas con Keiko y Kenji Fujimori, mientras su padre ejercía el mismo cargo que él ocuparía 31 años después. No fue hasta 2016 que logró un puesto de representación política, al postular al Congreso. Antes, en 2014, había intentado la alcaldía de Surco con el partido naranja, pero perdió frente a Roberto Gómez, de Somos Perú, quien obtuvo la reelección.

Desde que ingresó al Legislativo, Torres se consolidó como una pieza clave para el fujimorismo, asumiendo el rol de vocero de la bancada. Su lealtad parece ser del agrado de Keiko Fujimori. En el marco del caso Cuellos Blancos, cuando un audio entre César Hinostroza, jefe de la organización criminal, y el empresario Antonio Camayo mencionaba a alguien bajo la denominación 'Señora K', Torres fue señalado como quien respondía a ese apelativo. El ahora senador admitió haberse reunido en una ocasión con Hinostroza y, al ser consultado sobre el apodo, dijo no sentirse representado. Eso bastó para desviar, aunque fuera en parte, los reflectores que entonces apuntaban a Keiko Fujimori, a quien Hinostroza realmente se refería.

La última gran polémica de Torres ocurrió en una entrevista para el programa 'Ahora y en la hora'. Tras varios días fuera de los titulares, reveló el complot de las fuerzas fujimoristas contra el entonces presidente Pedro Castillo: "Sacar al señor Castillo no fue sencillo (…) Los periodistas lo hicieron, el Congreso también lo hizo, el Ministerio Público también lo hizo. Fue verdaderamente una suma de esfuerzos para que ese señor se vaya", declaró.

En esa misma entrevista, Torres dejó clara su adhesión a la línea ideológica del fujimorismo. Semanas después de que Keiko Fujimori anunciara que "si se tenía que salir de la CIDH, se hará", el senador replicó: "Si nosotros estamos convencidos que los reos deben trabajar y eso me hace salir de la CIDH, ¿qué te puedo decir?".

Su regreso al Parlamento no fue inmediato. Tras no volver como congresista en el periodo 2021-2026, Torres se mantuvo vinculado a la política fujimorista. Según su hoja de vida publicada por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), entre 2021 y 2025 se desempeñó como asesor en el Parlamento. A la par, fue docente universitario y director de la Escuela Naranja, el centro de formación ideológica para los militantes jóvenes de Fuerza Popular. En el partido naranja, ocupa el cargo de apoderado desde 2025.

En esa misma declaración jurada, Torres reportó ingresos anuales de S/613.593,87 en 2024, lo que equivale a más de S/50.000 mensuales. A esos más de medio millón de soles se suman otros activos patrimoniales fijos: siete propiedades —una de ellas valuada en S/206.242— y tres vehículos, dos de los cuales están valorizados en más de S/49.000.

Pese a la reciente alianza del Partido del Buen Gobierno con el eje opositor, Torres logró imponer su lista para presidir el primer año del Senado. En la Cámara Alta se aprobarán las leyes que previamente hayan pasado el filtro de la Cámara de Diputados. También será en este espacio del Parlamento donde se espera decidir la próxima elección de los miembros del directorio del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) y de otras instituciones clave, como el Tribunal Constitucional o la Defensoría del Pueblo.

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El triunfo del bloque oficialista en la cámara ha sido pírrico, y Torres lo reconoció en sus primeras declaraciones. “Somos conscientes de que el resultado ha mostrado una diferencia mínima, y eso no hace más que comprometernos a trabajar con mucha prudencia, pero sobre todo a apostar por el diálogo, por tender puentes, por escucharnos, por identificar aquellos puntos de coincidencia que nos permitan sacar al Perú adelante”, afirmó. El retorno del fujimorismo dependerá, en los próximos 12 meses, del manejo de Fuerza Popular, de la disposición de Renovación Popular para no desligarse de esta alianza conservadora y de la muñeca política de Torres. De esos factores dependerá si se consolida el triunfo o si se produce el primer gran tropiezo del regreso del fujimorismo al poder.

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