Hoy se elegirá en una ceremonia protocolar a la Mesa Directiva de cada una de las cámaras del Congreso Bicameral, integrada por senadores y diputados. Distintas fuerzas políticas pugnan por liderar uno o ambos espacios, y el resultado puede suponer inconvenientes a la aún presidenta electa, Keiko Fujimori.

Sin embargo, en los gobiernos de los últimos cinco presidentes de la república elegidos por voto popular, suman más las gestiones “oficialistas” que las de oposición en el primer año de mandato. Así ocurrió en tres de esas cinco ocasiones.

Pie derecho

En el 2001, Alejandro Toledo asumió la presidencia con Perú Posible. Ese mismo año, al inicio del periodo constitucional 2001-2006, el congresista Carlos Ferrero Costa, de su misma agrupación, juró como presidente del Congreso. La historia se repitió en el 2006, cuando Alan García llegó al poder con el Partido Aprista Peruano (APRA) y una congresista de sus filas, Mercedes Cabanillas, asumió como titular del Parlamento.

En el 2011, Ollanta Humala tomó las riendas del país con la coalición Gana Perú, integrada por el Partido Nacionalista Peruano —que inició junto a su esposa Nadine Heredia— y el Partido Socialista (PS). Una vez más, un congresista del oficialismo encabezó la Mesa Directiva del Congreso en el primer año de gobierno: el parlamentario de Gana Perú, hoy fallecido, Daniel Abugattás.

En los gobiernos de Pedro Pablo Kuczynski (2016-2018) y Pedro Castillo (2021-2022) la relación con el Congreso fue distinta a la de sus antecesores. PPK, fundador de Peruanos por el Kambio, enfrentó desde su primer año una Mesa Directiva opositora, presidida por la congresista Luz Salgado, de Fuerza Popular. Su gestión solo duró dos años, hasta su renuncia.

Castillo, docente de Chota, Cajamarca, llegó a la presidencia postulando por Perú Libre en las Elecciones Generales 2021. Su administración —hoy está recluido y sentenciado por conspiración para la rebelión— también fue un caso aparte. Si bien María del Carmen Alva (Acción Popular) fue elegida presidenta del Congreso ese año, el oficialismo logró un espacio en la Mesa Directiva: Waldemar Cerrón fue elegido como tercer vicepresidente. La fórmula fue presentada por una coalición de bancadas parlamentarias.

Este episodio no se produjo en ninguno de los cuatro casos anteriores, donde el oficialismo lideró o no integró dicho espacio.

Leer artículo completo en diariocorreo.pe →