La noche del lunes 20 de julio, alrededor de las 10:30, dos hombres a bordo de una motocicleta llegaron hasta el frontis de una chicharronería en la avenida Quilca, cerca de la intersección con Omicrón, en el Callao, y abrieron fuego contra el portón metálico. El ataque, atribuido a presuntos integrantes de la banda ‘Los Mexicanos’, se produjo luego de que los dueños se negaran a pagar un cupo de S/ 10 mil. Según testigos, los extorsionadores habían enviado mensajes por WhatsApp advirtiendo que, si el negocio seguía atendiendo sin entregar el dinero, cometerían una “masacre”.
Afortunadamente, el local ya había cerrado sus puertas y no había clientes ni trabajadores en el interior, lo que evitó que el atentado dejara personas heridas. Sin embargo, los disparos causaron daños visibles en la estructura del ingreso principal. Los peritos contabilizaron ocho impactos de bala en la puerta metálica y recogieron diez casquillos esparcidos sobre la pista. Tras efectuar los disparos, los atacantes escaparon en dirección a la avenida Pacasmayo.
Durante la huida, según información difundida, se produjo un intercambio de disparos con policías que se encontraban por la zona. Pese al enfrentamiento, las autoridades no confirmaron personas heridas ni detenciones relacionadas con el atentado. Los propietarios, tras el ataque, decidieron cerrar el local mientras la Policía busca a los responsables.
Las amenazas contra la chicharronería ‘Perolito’ comenzaron el último fin de semana, cuando los propietarios recibieron un mensaje de WhatsApp de sujetos que se identificaron como integrantes de ‘Los Mexicanos’. En la comunicación, los delincuentes exigieron el pago de S/ 10 mil para permitir que el negocio continuara funcionando y advirtieron que, si seguía atendiendo sin cumplir con la exigencia, ejecutarían una “masacre”. “Si no pagan, no solo vamos a explotar el negocio sino vamos a matarlos y a cortarles la cabeza 1 por 1″, se lee en una parte del tenebroso mensaje. Fuentes policiales indicaron que el mensaje fue remitido desde un número telefónico con código de país correspondiente a Colombia. Los agentes especializados analizan esa comunicación para establecer el origen de las amenazas y determinar quiénes estarían detrás de la extorsión. La chicharronería funciona desde el año 2012 y, tras el ataque, sus propietarios optaron por mantener el establecimiento cerrado para evitar un nuevo atentado. Incluso, de acuerdo con información policial, evalúan retirar definitivamente el negocio del lugar por temor a nuevos actos violentos. El caso quedó a cargo de agentes del Depincri Callao y de las unidades de investigación criminal del Primer Puerto. Los detectives recopilaron evidencias en la escena, inspeccionaron los daños ocasionados por los disparos y solicitaron las imágenes de las cámaras de seguridad instaladas en los alrededores para reconstruir la ruta seguida por los atacantes.
Vecinos y comerciantes de la avenida Quilca expresaron su preocupación tras el atentado contra la chicharronería, al sentirse vulnerables ante el aumento de extorsiones que afectan a los pequeños negocios en la zona. Los residentes pidieron una mayor presencia policial para reforzar la seguridad, mientras las autoridades continúan con las diligencias para identificar y capturar a los responsables del ataque, en el que los extorsionadores exigieron S/ 10 mil para no cometer una “masacre”.
Comentarios 0
Súmate a la conversación
Tu comentario es anónimo, pero para evitar bots necesitamos que te registres. Es gratis y toma 30 segundos.
Crear cuenta para comentar Ya tengo cuenta