El Mundial 2026 dejó en claro que el rendimiento previo no garantiza el éxito. Varios futbolistas llegaron a Norteamérica tras temporadas brillantes en sus clubes y con el cartel de referentes de sus selecciones, pero el escenario más exigente del fútbol terminó exponiendo su peor versión. Lesiones, errores individuales, decisiones técnicas o la incapacidad de asumir el peso de sus equipos hicieron que algunas de las grandes figuras del torneo acabaran siendo protagonistas por motivos muy distintos a los esperados. Estos fueron los diez jugadores que más quedaron en deuda durante el Mundial.

Federico Valverde y un liderazgo que nunca mostró

Federico Valverde encabeza un listado de jugadores que rindieron por debajo de las expectativas

El ‘Pajarito’ Valverde aterrizó en el Mundial después de otra temporada sobresaliente con el Real Madrid: en 49 partidos anotó nueve goles y repartió 13 asistencias, consolidándose como uno de los líderes del equipo blanco. Todo apuntaba a que sería el futbolista encargado de conducir a Uruguay en un torneo que ilusionaba a los hinchas charrúas. Sin embargo, nunca apareció esa versión dominante que acostumbra a verse en el Santiago Bernabéu. Valverde pasó prácticamente desapercibido durante toda la fase de grupos y jamás consiguió imponer el ritmo de los partidos ni convertirse en el líder futbolístico que necesitaba el equipo de Marcelo Bielsa. Su aporte ofensivo fue nulo y tampoco mostró la intensidad habitual para recuperar balones o romper líneas con conducción.

El técnico argentino intentó encontrarle un lugar más determinante adelantándolo hacia la banda izquierda para aprovechar su potencia en las diagonales al área, pero la apuesta tampoco funcionó. El punto más bajo llegó frente a España, cuando Bielsa decidió sustituir a su capitán antes de la hora de juego para “darle potencia al ataque”, una explicación que dejó en evidencia el escaso peso que había tenido hasta ese momento. Si bien el fracaso fue colectivo, Valverde nunca consiguió convertirse en la solución. Uruguay terminó el Mundial sin ganar un solo partido en un grupo compartido con Arabia Saudí y Cabo Verde, y el futbolista más valioso de la plantilla acabó siendo una de las principales caras de una de las mayores decepciones del torneo.

Manuel Neuer y un récord que nadie quiere tener

Manuel Neuer encajó en todos los partidos del Mundial 2026

Doce años después de levantar la Copa del Mundo en Brasil y cambiar para siempre la forma de interpretar el puesto de arquero, Manuel Neuer afrontó su última cita mundialista. Alemania seguía confiando en la experiencia de su excapitán, pero el torneo terminó mostrando una versión muy distinta a la del guardameta que dominó el fútbol durante más de una década. El histórico arquero nunca logró transmitir seguridad. Recibió goles en todos los partidos que disputó, por lo que su última valla invicta en un Mundial continúa siendo la final de Brasil 2014 frente a Argentina, una estadística impensada para quien durante años fue considerado el mejor arquero del planeta.

Su actuación más cuestionada llegó frente a Ecuador. Con Alemania ya clasificada, salió sin convicción para cortar un centro y terminó facilitando el tanto de Gonzalo Plata que significó la remontada ecuatoriana. También se mostró impreciso con los pies, precisamente la cualidad que convirtió a Neuer en un referente para toda una generación de arqueros.

El arquero alemán Manuel Neuer detuvo un penal durante la tanda contra Paraguay, pero el desacierto de sus compañeros consumó la eliminación de Alemania en los dieciseisavos de final. Fue un cierre amargo para un futbolista cuyo legado en los Mundiales quedará intacto, aunque su despedida estuvo lejos de la imagen dominante que construyó durante tantos años.

Fernando Muslera y los constantes fallos en el arco

Fernando Muslera cometió múltiples errores en la fase de grupos con Uruguay

La titularidad de Fernando Muslera fue una de las decisiones más discutidas de Marcelo Bielsa antes del inicio del Mundial. El veterano arquero no había disputado ningún partido durante las Eliminatorias, pero terminó recuperando el puesto por delante de Sergio Rochet gracias a la confianza del entrenador argentino. La apuesta nunca dio resultados. Muslera protagonizó varios de los errores que marcaron la eliminación de Uruguay y nunca transmitió la seguridad que sí mostró durante gran parte de su carrera con la selección. En un torneo tan corto, cada fallo terminó costando demasiado.

En el debut frente a Arabia Saudí dejó un rebote tras intentar controlar un cabezazo que permitió el primer gol saudí. Posteriormente salió mal en las afueras del área en el empate frente a Cabo Verde y dio un paso en falso en el tiro libre convertido por Kevin Pina. Frente a España, el remate de Álex Baena terminó escapándose entre sus manos en una imagen impropia de un arquero con más de 15 años defendiendo el arco celeste, lo que generó que no regresara al segundo tiempo al pedir su cambio. Más allá de los problemas colectivos de Uruguay, la actuación de Muslera terminó alimentando el debate sobre la decisión de Bielsa de modificar la portería justo antes del Mundial. El experimentado guardameta acabó señalado como uno de los principales responsables del fracaso uruguayo.

Julián Álvarez y un solo gol en ocho partidos

Julián Álvarez solo anoto un gol en todo el torneo

Puede resultar extraño encontrar a un finalista en esta lista, pero el Mundial de Julián Álvarez estuvo muy lejos de las expectativas. Después de haber sido una de las grandes figuras ofensivas de Argentina en Qatar 2022, la ‘Araña’ nunca logró encontrar continuidad y apenas marcó un gol en cerca de 600 minutos disputados. Su torneo comenzó condicionado por una lesión que arrastraba desde el cierre de la temporada con el Atlético de Madrid. Esa situación permitió que Lautaro Martínez arrancara como titular y obligó a Julián a recuperar terreno con el campeonato ya iniciado. Cuando volvió al once inicial, nunca consiguió ofrecer la movilidad ni la presión que habían sido decisivas cuatro años atrás.

Su mejor momento llegó frente a Suiza, cuando anotó un espectacular remate desde fuera del área que terminó siendo uno de los candidatos al mejor gol del campeonato y dándole el paso a semifinales. Sin embargo, aquella actuación fue apenas un destello dentro de un torneo muy discreto, en el que incluso quedó envuelto en la polémica por sus declaraciones sobre una posible salida del Atlético de Madrid en plena concentración con la selección. La final terminó reflejando su Mundial. Frente a una España ampliamente superior, Julián no realizó un solo remate y Argentina terminó el encuentro sin disparos a portería. Demasiado poco para un delantero que llegaba llamado a compartir el protagonismo ofensivo con Lionel Messi.

Arda Güler y una Turquía que no supo ser sorpresa

Arda Guler no anotó ni asistió hasta que Turquía estuvo eliminada

Turquía aterrizó en Norteamérica con el cartel de posible selección revelación y Arda Güler era el futbolista sobre el que descansaban buena parte de esas expectativas. El mediapunta del Real Madrid había dado un importante salto de calidad durante la temporada y muchos esperaban que confirmara definitivamente su irrupción en una Copa del Mundo.

Arda Güler, la gran promesa turca que llegó al Mundial 2026 tras brillar en la Eurocopa 2024, no pudo sostener las expectativas. Con apenas 21 años, el jugador del Real Madrid tenía la misión de liderar a su selección, pero Turquía perdió sus dos primeros partidos y quedó eliminada antes de la última jornada, en lo que se considera una de las mayores decepciones de la fase de grupos. Güler nunca logró adueñarse del juego ofensivo ni marcar diferencias en los encuentros decisivos. Su único gol llegó en la victoria por 3-2 frente a Estados Unidos, un resultado que solo sirvió para maquillar la eliminación. Ese tanto tuvo un valor histórico: rompió la sequía goleadora turca en los Mundiales después de 24 años, pero llegó cuando el equipo ya no tenía opciones de avanzar. El propio jugador reconoció el bajo rendimiento en la televisión turca tras quedar sin chances. “Todos jugamos en clubes de primer nivel y deberíamos rendir mucho mejor en esta competición. En dos partidos no hemos marcado ni un solo gol y eso es inaceptable”, declaró. A pesar de su juventud, el Mundial 2026 dejó la sensación de que Güler todavía debe dar un paso más para convertirse en el líder que Turquía necesita en las citas mundialistas.

Joško Gvardiol, por su parte, llegó al torneo con el recuerdo de su brillante actuación en Qatar 2022, donde fue considerado uno de los mejores defensores del mundo. Desde entonces se consolidó en el Manchester City, pero una fractura en la tibia sufrida en enero, que lo mantuvo casi cuatro meses fuera, condicionó su preparación para la Copa del Mundo. Esa falta de continuidad le pasó factura: el central nunca mostró la seguridad que lo había convertido en uno de los zagueros más cotizados del planeta y fue uno de los jugadores que mejor simbolizó las dificultades defensivas de Croacia. Su actuación más complicada fue frente a Inglaterra, cuando Croacia recibió cuatro goles y Gvardiol sufrió constantemente para controlar la velocidad de los atacantes ingleses. A partir de ese encuentro perdió la titularidad, una situación poco habitual para un futbolista que llevaba años siendo indiscutible. En la eliminación contra Portugal apenas disputó los últimos 17 minutos, confirmando la pérdida de confianza del cuerpo técnico. Incluso se dio el lujo de anotar un gol, pero tras revisión del VAR y la tecnología de la pelota, se determinó que un roce en el cabello de su compañero invalidó el tanto al ponerlo en fuera de juego.

Piero Hincapié, otro de los nombres que generaba altas expectativas, llegaba como pilar de una generación ecuatoriana que soñaba con hacer historia. Campeón de la Premier League y subcampeón de la Champions League con el Arsenal, el defensor debía liderar la defensa desde el lateral zurdo, al lado de William Pacho, y convertirse en un referente de la ‘Tri’. Sin embargo, su rendimiento estuvo lejos de la versión mostrada durante toda la temporada en Inglaterra. El ex Independiente del Valle perdió solidez en los duelos defensivos y, cuando Ecuador intentó construir desde atrás, cometió errores poco habituales con el balón en los pies, comprometiendo la salida de su selección en más de una ocasión. Ecuador logró avanzar a los dieciseisavos de final tras una histórica victoria sobre Alemania en la última jornada de la fase de grupos, resultado que le permitió clasificarse como uno de los mejores terceros. No obstante, el recorrido terminó abruptamente frente a México, dejando la sensación de que una generación con enorme potencial no llegó a su máximo nivel.

Rayan Cherki llegó al Mundial tras firmar la mejor temporada de su carrera con el Manchester City, consolidándose como uno de los futbolistas más desequilibrantes del planeta. Se esperaba que su capacidad para romper líneas, eliminar rivales en el uno contra uno y generar ocasiones lo convirtiera en un arma ofensiva clave para Francia, pero nada de eso ocurrió. Cada vez que Didier Deschamps recurrió a él desde el banco, su impacto fue prácticamente nulo; nunca cambió el ritmo de los partidos ni se convirtió en el revulsivo que la selección necesitaba cuando los encuentros se complicaban. Su discreto rendimiento quedó más expuesto en la semifinal y en el partido por el tercer puesto, donde fue titular por primera vez en la Copa del Mundo. Francia necesitaba creatividad para reaccionar, pero Cherki pasó prácticamente desapercibido y terminó siendo uno de los jugadores más cuestionados tras el cierre del torneo. El propio futbolista reconoció su frustración: “Es una decepción inmensa. Hoy perdimos contra nosotros mismos. No perdimos contra el árbitro. No perdimos contra España. Todos saben que dábamos miedo a todos. El único capaz de eliminarnos fuimos nosotros mismos”, declaró después de la derrota ante España. Sus palabras reflejaron el sentir de un jugador llamado a liderar el futuro de Francia, pero que en Norteamérica nunca trasladó su enorme talento a los escenarios de máxima exigencia.

Por otro lado, uno de los mejores centrales sudamericanos tampoco logró estar a la altura. En el minuto 90+5 de un encuentro clave fue expulsado tras perder la calma en los instantes finales y taparse la boca al hablar con un rival, dejando a Ecuador con un hombre menos debido a la nueva normativa del Mundial. El torneo dejó la sensación de que nunca consiguió trasladar su nivel de clubes al escenario más importante del fútbol.

Vitinha, por su parte, llegó al Mundial con uno de los carteles más altos entre los centrocampistas. Después de ser una de las grandes figuras del Paris Saint-Germain durante la temporada y convertirse para muchos en el mejor mediocampista del mundo, el portugués aparecía como el futbolista destinado a marcar el ritmo de una selección que aspiraba seriamente al título, en la última cita de Cristiano Ronaldo. Sin embargo, la Copa del Mundo mostró una versión muy distinta. Portugal quedó eliminado en los octavos de final y Vitinha nunca consiguió asumir el protagonismo que sí tenía cada fin de semana en París. Su influencia en la circulación del balón disminuyó considerablemente y apenas logró imponer el ritmo de los encuentros.

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