Para los emprendedores peruanos, la formalización de un negocio implica superar una serie de obstáculos que, según el especialista tributario Octavio Salazar, siguen siendo un reto significativo. En diálogo con Gestión, Salazar detalló los principales desafíos, pasos y costos que se deben considerar al momento de dejar la informalidad.

“La formalización sigue siendo un reto enorme. Aunque ha habido avances, para las micro y pequeñas empresas aún se percibe como un proceso costoso, lento y complicado”, afirma el experto. Entre las barreras más frecuentes que enfrentan los emprendedores, Salazar menciona los trámites burocráticos extensos y no siempre digitalizados; los costos notariales, registrales y municipales; la falta de información confiable y asesoría especializada; la desconfianza hacia las entidades públicas, y el temor a fiscalizaciones o sanciones por errores involuntarios.

Para iniciar el proceso, el primer paso es definir el tipo de empresa (EIRL, SAC, SRL, entre otras). Luego se requiere contar con DNI o carné de extranjería, tener un domicilio fiscal, establecer un capital social (sin mínimo obligatorio) y nombrar al gerente o representante legal. El camino formal comienza con la reserva del nombre comercial en SUNARP, seguido de la elaboración de minuta y escritura pública ante notario, y la inscripción en Registros Públicos (SUNARP). Posteriormente, se debe tramitar el RUC y elegir el régimen tributario en SUNAT, obtener la licencia municipal de funcionamiento, registrar a los trabajadores en planilla electrónica si los hubiera, y afiliarlos a EsSalud y AFP u ONP.

Especialista recomienda que, antes de iniciar un negocio, se evalúe cuál es la forma jurídica y el régimen tributario más adecuados. Foto: Andina/ Referencial. El costo de formalizar una micro o pequeña empresa en Perú oscila entre S/ 500 y S/ 1,500, según estima un especialista. Este monto varía por ciudad y tipo de negocio. El desglose incluye: notaría y Registros Públicos (S/ 350 a S/ 700), licencia municipal (S/ 100 a S/ 400), trámite RUC en SUNAT (gratuito) y otros gastos menores como copias, movilidad o asesoría legal. En zonas rurales, los costos suelen ser más bajos, aunque los plazos se alargan por limitaciones logísticas. Una vez formalizada, la empresa asume obligaciones tributarias y laborales. Entre los tributos principales figuran el IGV (18% sobre ventas) y el Impuesto a la Renta, que varía según el régimen: MYPE Tributario (10% a 29.5% según ingresos), Especial (1.5% sobre ingresos mensuales) o General (29.5% de utilidad neta). También se pagan tributos municipales como arbitrios de limpieza y serenazgo, y la licencia de funcionamiento (anual o fraccionada). En el ámbito laboral, se debe registrar a los trabajadores en planilla, pagar EsSalud (9%), y cubrir CTS, gratificaciones, vacaciones, AFP/ONP y la remuneración mínima vital. Formalizar una empresa o negocio ofrece importantes beneficios tributarios, financieros y legales. Foto: Andina. La formalización brinda beneficios clave a las micro y pequeñas empresas (MYPEs). Acceden a una menor tasa del Impuesto a la Renta, facilidades para financiamiento estatal como Reactiva Perú o FAE-MYPE, y la posibilidad de participar en concursos públicos. Además, cuentan con respaldo legal en contratos y pueden deducir gastos operativos para optimizar su carga tributaria.
  • Sanciones y clausuras por SUNAT o municipios.
  • Falta de acceso a créditos, proveedores formales y programas de apoyo estatal.
  • Limitaciones para crecer o internacionalizarse.
  • Falta de respaldo legal en disputas contractuales.
  • Pérdida de oportunidades con clientes institucionales.

Recomendaciones clave para emprendedores

Antes de iniciar un negocio, el especialista recomienda evaluar la forma jurídica y el régimen tributario más adecuados. Sugiere también contar con orientación contable o legal desde el comienzo, considerar los gastos de formalización como parte de una inversión estratégica y aprovechar las herramientas digitales que ofrecen entidades como la SUNAT y la Sunarp. “La formalización empresarial mejora la recaudación fiscal, fomenta el empleo formal, y permite al Estado invertir más en salud, educación e infraestructura”, subraya Salazar. Además, fortalece el tejido empresarial local e impulsa el crecimiento de los negocios a nuevos mercados. Entender la formalización como una vía para acceder a mayores oportunidades de desarrollo empresarial es clave.

Giancarlos Torres

Licenciado en Ciencias de la Comunicación, con especialidad en Periodismo, por la Universidad Tecnológica del Perú, con más de 12 años de experiencia en medios de comunicación. Actualmente escribo sobre política, economía y actualidad.

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