Mientras el fotógrafo Gary pedía un tallarín a la huancaína con bistec montado y una jarrita de hierbabuena tibia, soltó una reflexión que encaja con la historia del clan Iñigo Peralta: “María, echa la ley, echa la trampa, dice un dicho”. Se refería a tres hermanos que hoy son alcaldes o tenientes alcaldes en tres distritos de Lima Sur: Villa El Salvador, Villa María del Triunfo y San Juan de Miraflores. Lo que llama la atención, según Gary, es su intención de perpetuarse en el poder utilizando un resquicio legal.

Kevin Iñigo es actual alcalde de Villa El Salvador, pero pretende postular a la alcaldía de San Juan de Miraflores, que dejará su hermano Guido. Este, a su vez, intenta postular en Villa María del Triunfo, donde su hermana Cendi es teniente alcaldesa y su amigo Eloy Chávez es el burgomaestre. Ellos, en tanto, irán en la misma fórmula a San Juan de Miraflores. Todos forman parte de Somos Perú. Entre los tres distritos suman un millón 400 mil habitantes, más que una ciudad importante de Europa o Estados Unidos. La norma lo permite bajo la figura del ‘distrito múltiple’, incluso sin tener propiedad en la zona: solo alquilando un miserable cuartito.

“¿Cómo hemos llegado a esto? ¿Tan fácil se puede sacarle la vuelta a la reglamentación?”, se pregunta Gary. Y es que, según un reportaje de ‘Cuarto poder’, la Fiscalía investiga por lavado de activos a Guido Iñigo y a su entorno familiar, poseedores de un millonario imperio económico que incluye corporaciones y un club de fútbol, por el presunto uso de fondos ilícitos y direccionamiento de contratos públicos. Si uno recorre esos distritos de Lima Sur, no hallará obra importante: pocos parques, mala limpieza, inseguridad y caos. Pero ellos quieren seguir en el poder, saltándose la ley que impide la reelección de alcaldes.

Gary concluye que el Congreso debe entrar a tallar en este tema, así como el Jurado Nacional de Elecciones. “La alternancia es recomendable para evitar actos de corrupción. ¿Qué buscan los Iñigo con todo esto? ¿Por qué es tan atractivo ser alcalde o regidor?”. Tiene razón. Me voy, cuídense.

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