La empresa china Cosco Shipping, controladora del puerto de Chancay, analiza diversas variables antes de decidir si continúa invirtiendo en el megapuerto, y entre ellas destaca la definición de las tarifas que podría fijar el Ositrán. Gonzalo Ríos, gerente general adjunto de la compañía, señaló que este es uno de los factores que inciden en el modelo económico del proyecto, aunque no el único.
“Las decisiones de inversión se sustentan en diversos factores que intervienen en el modelo económico, tales como las proyecciones del mercado y con la estabilidad y predictibilidad del marco jurídico; una de las consideraciones que se incorporan en estos criterios es naturalmente el de ingresos, que podrían ser influenciados por imposiciones tarifarias máximas”, respondió Ríos al ser consultado sobre si la posible regulación tarifaria es el mayor determinante para que Cosco desembolse más recursos.

El puerto de Chancay se inauguró en noviembre de 2024, pero solo entró en operación una primera fase del proyecto. Según la propia Cosco, esa etapa inicial demandó alrededor de US$ 1,300 millones. No obstante, la inversión total contemplada en su plan maestro podría alcanzar los US$ 3,500 millones, lo que significa que a la fecha queda pendiente desembolsar más de la mitad de lo previsto inicialmente.
En abril de 2025, el Indecopi determinó que no existía competencia entre el puerto de Chancay y el Callao, lo que abrió la puerta a que el Ositrán regule los servicios del terminal de Cosco. Esta decisión, aún pendiente de una resolución final del organismo, resulta gravitante para que la empresa china cumpla con lo trazado en su plan maestro y decida si invierte más en el megapuerto.
Ríos explicó que, según el fallo del Poder Judicial que limitó la capacidad de supervisión de Ositrán sobre el puerto de Chancay, el regulador solo podría intervenir con tarifas si Indecopi determina firmemente que no existe competencia con el Callao. En ese escenario, Ositrán no fijaría un precio único por los servicios portuarios de Cosco, sino “topes” máximos que la empresa no podría superar al establecer sus valores.
El vocero de la empresa china señaló que Indecopi, antes de que Chancay iniciara operaciones formales, determinó que no había competencia con el Callao basándose en “información teórica”. Por ello, han tomado acciones. “Hemos hecho llegar, tanto a Indecopi como Ositrán, información real de movimientos de origen y destinos de carga en 2 periodos diferenciados de tiempo que demuestran que el mercado es el mismo para ambos puertos”, indicó.
Con esa data, Ríos detalló que han solicitado a Indecopi una reevaluación, esperando que “las instancias correspondientes” confirmen la competencia entre Chancay y Callao. De ser así, se evitaría que Ositrán regule las tarifas del puerto de Cosco. Más allá del revuelo público, que incluyó pronunciamientos del propio embajador de Estados Unidos, Bernie Navarro, el vocero de Cosco Shipping confía en que el PJ mantenga su decisión en instancias superiores, preservando la “seguridad jurídica” del proyecto.
“Confiamos en el desempeño de los actores jurisdiccionales peruanos acordes con el marco legal. Esta es una condición básica de estabilidad jurídica. La decisión de considerar instancias superiores es una facultad que el sistema judicial contempla y corresponde a Ositrán la decisión de emplearla”, apuntó.
Ríos también reiteró el argumento central de Cosco para evitar la fiscalización del regulador: la Autoridad Portuaria Nacional (APN), según la empresa, está habilitada por la Ley del Sistema Portuario Nacional (LSPN) para asumir esas funciones en un puerto de titularidad privada y uso público como Chancay. “En la LSPN se atribuye expresamente a Ositrán 2 tareas principales: intervenir en imposición tarifaria en casos de ausencia de competencia, así como a supervisar el cumplimiento de los contratos de concesión, pero el puerto de Chancay no es una concesión”, sostuvo. Con esa misma lógica, Cosco descarta similitudes con LPO Logistics, el puerto del Grupo Romero en Pucallpa, también de titularidad privada y uso público. Ositrán pedirá al PJ considerarlo un “precedente” en su análisis, como contó Gestión.
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Logros y metas del puerto al 2026
En cuanto al desempeño operativo de Chancay, Ríos recordó que la licencia portuaria se obtuvo en junio del 2025. Desde entonces, el terminal está en una etapa de consolidación e incremento paulatino de sus actividades. También trazó las metas para este año.
Ríos destacó que la “habilitación portuaria actual” del terminal de Cosco tiene un margen de crecimiento de hasta 1.5 millones de TEU, pero que, conforme se acerquen al millón de TEU movilizados, se irán incorporando más grúas pórtico y de patio al puerto de Chancay para atender el volumen creciente. “Esperamos que progresivamente se continúen incorporando más usuarios y líneas navieras, así como que las características de hub se consoliden durante el año 2026, esperamos incrementar al menos en un 50% el volumen de nuestras operaciones”, planteó. Parte de ello implicará seguir manteniendo el peso de las movilizaciones de contenedores de 20 pies (TEU) como transbordo. Como reportó la Universidad del Pacífico hace unas semanas, en su primer año, el 45.5% de lo transportado vía el puerto de Chancay fue bajo este mecanismo, principalmente de Chile.
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