La población de Moquegua levantó el paro indefinido que mantenía desde que el Congreso aprobara el Proyecto de Ley N.° 11658, una iniciativa que busca ordenar los límites internos del departamento de Tacna. La medida fue cesada luego de que el Poder Ejecutivo observara dicha norma, la cual había generado el rechazo de autoridades y organizaciones civiles de la región por considerar que afecta su territorio. Tras el anuncio gubernamental, los manifestantes liberaron el tránsito en el kilómetro 1146 de la Panamericana Sur, uno de los principales puntos bloqueados durante la protesta.

El origen del conflicto se remonta a la aprobación legislativa de la ley que, según autoridades y organizaciones sociales de Moquegua, incorpora mapas y coordenadas que afectan el sector de Quebrada Honda, ubicado en el distrito de Torata. Sostienen que esto significaría una reducción del territorio moqueguano. En respuesta, desde el inicio de la protesta los manifestantes bloquearon el puente Montalvo y el kilómetro 1147 de la Panamericana Sur, una vía clave para el transporte de pasajeros y carga hacia Arequipa, Cusco, Puno y Bolivia.

Los representantes de la sociedad civil señalaron que permanecerán atentos a las decisiones que adopten las autoridades nacionales. Afirmaron que su principal demanda es garantizar que cualquier modificación relacionada con los límites territoriales respete los procedimientos técnicos y no afecte la jurisdicción que, según sostienen, corresponde a Moquegua. Advirtieron que mantendrán la vigilancia hasta que el Congreso archive definitivamente la iniciativa.

La circulación de vehículos quedó restablecida en el kilómetro 1146 de la Panamericana Sur luego de que el Gobierno observara la ley sobre los límites territoriales. Organizaciones sociales advirtieron que mantendrán la vigilancia hasta que el Congreso archive definitivamente la iniciativa.

Ciudadanos levantaron el paro tras observación a ley que modifica sus límites territoriales. Foto: difusión La gobernadora regional de Moquegua, Gilia Gutiérrez, sostuvo que el rechazo a la norma no se limita a una disputa por límites territoriales, sino que responde a intereses económicos vinculados a los recursos naturales de la región. “Todos los moqueguanos coincidimos en que detrás de esto existen intereses políticos y económicos vinculados a los recursos naturales que posee Moquegua”, declaró a La República. Gutiérrez advirtió que una eventual ampliación de la mina Toquepala podría ejecutarse en una zona que Moquegua considera parte de su jurisdicción, lo que pondría en riesgo futuros ingresos por canon minero. Además del fondo económico, las autoridades regionales cuestionaron el procedimiento seguido para elaborar el proyecto de ley. Gutiérrez aseguró que ni el Gobierno Regional de Moquegua ni los pobladores de Quebrada Honda fueron convocados para participar en las evaluaciones técnicas previas. “Nunca se convocó al Gobierno Regional de Moquegua (...) Tampoco se consultó a la comunidad de Quebrada Honda”, sostuvo. Ante esto, pidió que el Ejecutivo observe la autógrafa y que la Presidencia del Consejo de Ministros instale una mesa técnica con participación de Moquegua y Tacna para definir los límites interdepartamentales antes de retomar cualquier proceso de ordenamiento territorial. El alcalde provincial de Mariscal Nieto, John Larry Coayla, coincidió en que la salida al conflicto pasa por devolver la iniciativa al Congreso para una nueva evaluación técnica. Advirtió que la protesta podría agravarse si la ley llega a promulgarse. “Yo no considero probable que se promulgue la ley, porque eso sería echar más leña al fuego. Moquegua ya tiene antecedentes como el Moqueguazo, y la protesta se radicalizaría aún más”, afirmó. El burgomaestre recordó que el bloqueo del puente Montalvo impidió la salida del cobre producido por Quellaveco y Southern, con consecuencias económicas para la región y para el país. En paralelo, una delegación encabezada por la gobernadora y varios alcaldes se reunió en Lima con el entonces presidente del Congreso, Fernando Rospigliosi. Según relataron las autoridades moqueguanas, el titular del Parlamento se comprometió a que, si el Ejecutivo observaba la autógrafa, el siguiente Congreso evaluaría ese pedido y abriría un nuevo debate. Ese compromiso, sumado a la decisión del Ejecutivo de observar la norma, destrabó el conflicto y llevó a los manifestantes a levantar el paro y liberar el tránsito en la Panamericana Sur. No obstante, las organizaciones sociales anunciaron que permanecerán vigilantes hasta que el proyecto sea archivado de manera definitiva.

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