Puerto de La Guaira se ha convertido en una morgue improvisada tras terremotos en Venezuela

Los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron Venezuela el pasado 24 de junio dejaron, según el reporte oficial difundido este martes, 1 943 fallecidos, 10 571 heridos y 15 866 damnificados. En el estado de La Guaira, uno de los más afectados, la situación es crítica: se han habilitado 14 refugios temporales, mientras que otros 55 funcionan en distintas zonas del país, incluida Caracas.

La periodista venezolana Amanda Lucchi, en diálogo con RPP, relató las dificultades que enfrentan las tareas de búsqueda y rescate. "La situación cruza el límite de la tragedia. Las instalaciones del puerto de La Guaira han tenido que ser transformadas en una morgue improvisada ante el colapso de los hospitales", indicó. Lucchi agregó que la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) solicitó "con urgencia" 10 000 bolsas para cadáveres, a fin de asegurar el trabajo de los rescatistas.

Precisó que aún hay sectores donde continúan las tareas de búsqueda y rescate debido al colapso de infraestructura, como Caraballeda, Macuto, Naiguatá y Los Caracas. "Hoy tuve la oportunidad de conversar con un voluntario; me decía que no llegaban los equipos porque había demasiada demanda de ayuda, demasiados todavía edificios desplomados con turbas de gente, con grupos de gente clamando que no los dejaban pasar hacia el otro lado para que, por favor, los ayudaran", mencionó.

La periodista Lucchi también denunció que voluntarios y rescatistas reportaron presuntas demoras en los operativos debido a controles realizados por policías locales y miembros de la Guardia Nacional. Según los testimonios, algunos equipos de rescate fueron requeridos en reiteradas ocasiones para que presenten documentación y se identifiquen durante las labores de emergencia. "Le preguntan varias veces de dónde son, qué están haciendo, que les muestren sus credenciales; esto también pone nervioso a quienes nos visitan porque es difícil de explicar a través de las pantallas lo que vive el venezolano día a día cuando un funcionario te pide una información", refirió. Además, señaló que existe un bloqueo para el ingreso de prensa internacional a la denominada "zona cero", por lo que la única información sobre lo que ocurre en dicho espacio proviene de los propios rescatistas. Pese a los inconvenientes, destacó la participación de organizaciones civiles, voluntarios y equipos internacionales desplazados a las zonas afectadas. "Este ha sido un mundial de ayuda para todos los venezolanos que han entendido que, bueno, esta catástrofe ha ido más allá, supera cualquier imaginación", aseguró. "Los rescatistas de verdad han hecho un trabajo maravilloso, tanto los del cuerpo de Protección Civil de Venezuela, nuestros bomberos, como toda la ayuda internacional han hecho un trabajo maravilloso", agregó. Según los testimonios recogidos en la zona, aún hay áreas que demandan una asistencia que supera la capacidad operativa de los equipos disponibles, complicando la atención simultánea de todos los puntos afectados. Lucchi también relató el caso de un voluntario que se desplazó hacia Caraballeda durante la madrugada, donde reportó fuertes lluvias en la zona costera, inundaciones parciales y olores asociados a procesos de descomposición. Las diferencias climáticas entre Caracas y La Guaira representan un desafío para las operaciones, ya que mientras en la capital predomina un clima, en la costa, a solo media hora de distancia, puede haber sol o lluvia. "Tú no sabes si en algún momento te vas a encontrar con alguna situación o algún desafío de la naturaleza, porque en Caracas hay un clima, pero luego en La Guaira, que queda a media hora, puede haber sol, pero también lluvia porque estamos cerca de la zona costera", explicó. El acceso a las áreas más afectadas requiere equipamiento de protección como mascarillas, botas, lentes de seguridad, cascos y guantes, debido a los riesgos propios de los daños en el terreno. A esto se suman las condiciones meteorológicas contrarias, que complican aún más las labores de rescate y asistencia en la zona. Bomberos de USAR Perú mantienen esperanza de encontrar más sobrevivientes en La Guaira El penal El Rodeo 1, donde el régimen chavista mantiene a presos políticos y personas injustamente detenidas, fue descrito como un campo de concentración por el ciudadano peruano Marco Antonio Madrid Martínez. Él permaneció detenido desde diciembre de 2024 hasta el pasado 21 de enero.

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