La operación contó con el apoyo de la perrita Kayra, unidad canina entrenada para búsqueda en estructuras colapsadas. Tras el colapso de un edificio de 15 pisos en La Guaira, Venezuela, una mujer de 60 años permaneció atrapada durante casi tres días entre los escombros. La víctima fue localizada en una zona de difícil acceso, donde no podía moverse desde el derrumbe, y rescatada gracias a una operación conjunta que se extendió por más de diez horas. El hallazgo se produjo durante las labores del equipo USAR del Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú, que trabajó en coordinación con rescatistas de Venezuela y El Salvador. La operación incluyó el uso de tecnología especializada y unidades caninas para intensificar la búsqueda en un escenario de alta complejidad estructural, tras los fuertes sismos registrados en el país. Un rol clave en el rescate lo tuvo la perrita Kayra, unidad canina entrenada para búsqueda en estructuras colapsadas. Su labor fue determinante para localizar a la sobreviviente entre los restos del inmueble, en un área de alto riesgo estructural. El equipo peruano empleó tecnología de detección y apoyo canino para ubicar a la víctima, que fue rescatada con vida. La operación internacional en La Guaira permitió ubicar a la mujer, que había quedado atrapada sin posibilidad de moverse desde el momento del derrumbe. El Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú, junto a los equipos de Venezuela y El Salvador, logró concretar el rescate en una zona donde la estructura colapsada representaba un peligro adicional para los rescatistas.

Tras más de diez horas de trabajo continuo, los equipos de rescate lograron ubicar a la mujer de 60 años. Durante ese tiempo, los rescatistas realizaron perforaciones controladas en los niveles colapsados del edificio. El uso de cámaras y sistemas de escucha fue clave para confirmar la presencia de signos de vida, lo que activó el protocolo de extracción junto con los equipos locales.

Una vez establecido el contacto inicial, se ejecutó una maniobra de rescate progresivo hasta liberar a la víctima. Personal médico especializado la estabilizó antes de evacuarla a un centro de salud. Todo el procedimiento se realizó bajo estrictas medidas de seguridad debido a la inestabilidad de la estructura.

El operativo se reforzó con tecnología y apoyo canino. Se incorporaron equipos de búsqueda electrónica, sensores y cámaras de inspección para detectar movimientos y sonidos bajo los escombros, lo que redujo las zonas de búsqueda y orientó el trabajo en campo. Las labores se desarrollaron en condiciones extremas, con altas temperaturas y réplicas constantes tras el sismo, lo que obligó a rotar al personal. La coordinación entre las brigadas de Perú, El Salvador y Venezuela permitió sostener el operativo hasta concretar el hallazgo y rescate de la sobreviviente.

lr.pe

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