Un equipo de exploradores submarinos localizó frente a la isla de Luzón, en Filipinas, los restos del Hofuku Maru, un carguero japonés de la Segunda Guerra Mundial que permaneció oculto bajo el agua durante más de 80 años. El hallazgo pone fin a décadas de incertidumbre sobre el paradero de una de las llamadas 'barcos del infierno', embarcaciones que el Imperio japonés utilizó para trasladar prisioneros entre campos de trabajo forzado sin protección ni identificación alguna.
El 21 de septiembre de 1944, el Hofuku Maru navegaba como parte de un convoy frente a la costa occidental de Luzón cuando fue atacado por fuerzas estadounidenses. En sus bodegas viajaban 1.289 prisioneros de guerra británicos y holandeses, muchos de ellos en condiciones inhumanas y debilitados tras haber sido obligados a trabajar en el Ferrocarril de la Muerte entre Birmania y Tailandia. Solo unos pocos sobrevivieron a la tragedia.
El carguero transportaba a más de 1.200 prisioneros aliados cuando fue hundido. Durante décadas, los familiares y los historiadores desconocían el punto exacto donde descansaban los restos del navío, que ahora ha sido identificado por los arqueólogos submarinos.
El Hofuku Maru En 1918 en el puerto de Kobe, en Japón. Foto: Archivo Federal de Alemania
Un torpedo de la Fuerza de Tarea 38 de la Marina de Estados Unidos impactó directamente contra el casco del carguero japonés Hofuku Maru. La explosión partió la embarcación en dos y provocó que se hundiera en menos de tres minutos. Como el barco no estaba identificado como transporte de prisioneros, fue considerado un objetivo militar legítimo por la aviación estadounidense. Hasta 1.000 prisioneros quedaron atrapados en las bodegas, mientras que quienes lograron escapar y alcanzar la costa fueron nuevamente capturados por tropas japonesas. En total, 1.047 de los 1.289 prisioneros perdieron la vida. Las condiciones a bordo eran extremas: los prisioneros permanecían hacinados, sin ventilación adecuada, con escasa comida y agua, además de carecer de instalaciones sanitarias.
Durante décadas, la ubicación exacta del naufragio permaneció desconocida debido a registros incompletos, informes contradictorios y testimonios que no coincidían entre sí. El momento clave llegó en 2025, cuando el investigador John Duresky, colaborador de la Hellships Memorial Foundation, encontró un documento militar japonés digitalizado que había pasado desapercibido hasta entonces y permitió resolver el misterio.
Fotogrametría del estado actual del carguero japonés. Foto: Hellships Memorial Foundation
El presidente de la fundación, Randy Anderson, declaró que quedaron “absolutamente pasmados al descubrir que fuentes japonesas tenían información sobre dónde atacaron al convoy y qué barcos fueron alcanzados”. “Era la prueba definitiva”, agregó. Ese archivo, elaborado por oficiales del buque insignia del convoy, contenía un mapa del ataque y una cronología detallada que situaba al Hofuku Maru como el segundo barco de la formación cuando recibió el impacto. Al cotejar esos datos con el informe de combate del USS Bunker Hill, los investigadores concluyeron que los restos del barco debían encontrarse más de 50 kilómetros al sur del área donde se había buscado durante décadas. Con las nuevas coordenadas, un equipo integrado por el explorador Josh Gates, el especialista en imagen submarina Evan Kovacs y el arqueólogo marítimo Calvin Mires inició una expedición frente a la provincia filipina de Zambales. Tras localizar el pecio mediante sonar a unos 50 metros de profundidad, realizaron cinco inmersiones técnicas para documentar la zona. Aunque parte de la estructura estaba cubierta por ceniza de la erupción del volcán Pinatubo en 1991, el equipo consiguió obtener cientos de fotografías que permitieron crear un modelo tridimensional mediante fotogrametría, confirmando así la identidad del barco. El análisis confirmó que las dimensiones del casco, la ubicación de los mástiles y la distribución de las bodegas del Hofuku Maru coincidían con sus planos originales. El barco apareció fracturado en dos —o incluso en tres secciones, según algunos integrantes de la expedición—, tal como describían los relatos históricos sobre su hundimiento. Durante las inmersiones también fueron hallados restos humanos entre los escombros, lo que convierte oficialmente el sitio en una tumba de guerra protegida por convenios internacionales. Por este motivo, la ubicación exacta del naufragio no ha sido revelada. Tras el descubrimiento, Países Bajos anunció que colaborará con otras naciones para rendir homenaje a las víctimas. Paralelamente, la Hellships Memorial Foundation iniciará la búsqueda de familiares de los fallecidos. Aunque todavía quedan cinco 'barcos del infierno' sin localizar, el hallazgo del Hofuku Maru representa un paso importante para reconstruir uno de los episodios menos conocidos de la Segunda Guerra Mundial y ofrecer, 80 años después, un espacio para recordar a las más de mil víctimas que nunca regresaron.
Comentarios 0
Súmate a la conversación
Tu comentario es anónimo, pero para evitar bots necesitamos que te registres. Es gratis y toma 30 segundos.
Crear cuenta para comentar Ya tengo cuenta