La Sociedad Peruana de Obstetricia y Ginecología (SPOG) respaldó la incorporación de la vacuna recombinante contra el virus sincitial respiratorio (VSR) al Esquema Nacional de Inmunizaciones, pero pidió al Ministerio de Salud (Minsa) modificar la norma técnica para ampliar su alcance. La medida es considerada un avance para prevenir hospitalizaciones y muertes por infecciones respiratorias en menores de seis meses.
La sociedad científica plantea tres ajustes específicos. El primero es ampliar el rango de aplicación de las semanas 32-36 a las 28-36 de gestación. El segundo es permitir la vacunación durante todo el año y no solo entre abril y septiembre. El tercero es autorizar su administración simultánea con otras vacunas recomendadas en el embarazo, como la Tdap (tétanos, difteria y tos ferina acelular).
Según la SPOG, estos cambios responden a evidencia científica y a la experiencia de países que ya aplican la inmunización materna contra este virus. La institución sostiene que las modificaciones permitirían aumentar la cobertura, facilitar el acceso de las gestantes y proteger mejor a los recién nacidos, evitando oportunidades perdidas durante el control prenatal.
Ventana más amplia
El principal cuestionamiento al esquema actual de vacunación contra el VSR en gestantes se centra en el periodo autorizado para su aplicación. La norma vigente solo permite recibirla entre las semanas 32 y 36 del embarazo, un lapso que el Comité Consultivo de Inmunizaciones del Minsa considera insuficiente. Este comité recomendó originalmente iniciar la inmunización desde la semana 28, basándose en estudios clínicos y la experiencia internacional.
La ginecóloga Claudia Namizato, integrante de ese comité, detalló que “la recomendación actual que se hace al ministerio a través de todos los expertos en el tema es que lo puedan ampliar desde la 28 hasta la 36 para mejorar nuestra cobertura de vacunación y poder ofrecer protección a más gestantes”. Namizato recordó que el ensayo clínico que demostró la eficacia y seguridad de la vacuna incluyó a embarazadas desde las 24 semanas de gestación, y que el comité técnico finalmente sugirió aplicarla entre las 28 y 36 semanas.
“Han reportado que al ser una ventana tan corta no consiguen vacunar a la mayor población objetivo”, afirmó la especialista. Agregó que limitar la aplicación a solo cuatro semanas reduce drásticamente las oportunidades de inmunización, especialmente en un país donde muchas gestantes no acceden a controles prenatales oportunos o residen en zonas alejadas. “Una ventana de 4 semanas es operativamente también más complicado, logísticamente más complicado”, añadió.
Virus permanente
El VSR es una de las principales causas de bronquiolitis y neumonía en lactantes menores de seis meses. Según cifras del Ministerio de Salud, en lo que va del año el país registra 3.704 casos. Para Namizato, la cifra real sería mayor.
La especialista advirtió que la cifra de casos registrados “en realidad es la puntita del iceberg”, lo que sugiere un posible subregistro. Explicó que el virus sincitial respiratorio “circula durante todo el año, absolutamente durante todo el año está presente y circulando”, aunque suele intensificarse en invierno. Por ello, la Sociedad Peruana de Obstetricia y Ginecología (SPOG) pide eliminar la restricción estacional prevista en la norma técnica, que concentra la vacunación entre abril y septiembre. A su juicio, eso deja sin protección a los bebés que nacen durante el resto del año. La estrategia del Ministerio de Salud se basa en la inmunización materna: tras recibir la vacuna durante el embarazo, la madre produce anticuerpos que atraviesan la placenta y llegan al bebé antes del nacimiento. Así, el recién nacido cuenta con defensas durante sus primeros meses, cuando enfrenta mayor riesgo de desarrollar cuadros graves de bronquiolitis o neumonía. Namizato explicó que, si el bebé entra en contacto con el virus, esos anticuerpos reducen significativamente las probabilidades de enfermedad grave y muerte. La eficacia de la vacuna para prevenir los casos más severos ronda el 80%. “Cambia completamente la historia de la enfermedad a partir de ahora”, afirmó. Otro punto observado por la SPOG es la separación obligatoria de cuatro semanas entre la vacuna contra el VSR y la Tdap. La sociedad científica sostiene que ambas pueden aplicarse en la misma consulta sin afectar su eficacia ni aumentar eventos adversos. “No hay ninguna evidencia que respalde dicha recomendación”, sostuvo Namizato.La ginecóloga Namizato afirmó que las vacunas “son seguras y altamente eficaces para proteger de enfermedades muy importantes y muy frecuentes a su bebé al nacer”. Añadió que la aplicación simultánea con las vacunas contra influenza, hepatitis B, COVID-19 o tétanos facilitaría el cumplimiento del esquema durante el control prenatal y evitaría perder oportunidades de vacunación.
El reto ahora será la implementación. El Minsa recibió de manera anticipada 79.075 dosis de un anticuerpo monoclonal contra el VSR, destinado a recién nacidos y lactantes menores de seis meses. El lote llegó tras gestiones con la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y deberá completar su nacionalización antes de su distribución, de acuerdo con la programación de la Dirección de Inmunizaciones. El desafío incluye asegurar la distribución oportuna, capacitar al personal de salud y garantizar que la información llegue a las gestantes de todas las regiones, incluidas las comunidades más alejadas de la Amazonía y los Andes.
Según los últimos datos de la sala situacional del Minsa, se reportan 3.704 casos de VSR. Lima concentra casi la mitad de los casos, seguida de La Libertad, Lambayeque, Loreto y Ucayali. El Minsa actualizó el Esquema Nacional de Inmunizaciones, que pasa de 18 a 23 vacunas e incorpora cinco nuevas dosis y un anticuerpo monoclonal para fortalecer la prevención de enfermedades.
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