La provincia de Pisco, en Ica, atraviesa una ola de violencia que ha puesto en vilo a sus habitantes. En menos de un mes, tres homicidios de jóvenes inocentes han encendido las alarmas en esta turística ciudad del sur del país. El último caso se registró la mañana del jueves, cuando fue hallado sin vida José Jeanpierre Gallegos Chuquiray, de 33 años, en una zona rural de Chincha Baja. El joven había sido secuestrado dos días antes en Pisco por delincuentes, quienes durante el plagio contactaron a sus familiares y exigieron una fuerte suma de dinero a cambio de su liberación.

Antes de este crimen, ya se había registrado el asesinato de un operador turístico. Cristian Aybar Laura, de 35 años, acababa de trasladar a un grupo de turistas y estaba a punto de guardar su vehículo en una cochera cuando fue atacado por encapuchados a bordo de una motocicleta. Todos estos casos se sumaron a una ciudad que ya venía sacudida por una seguidilla de hechos criminales que han alarmado a la provincia.

Alcalde de Pisco, Pedro Fuentes, pide apoyo para afrontar la inseguridad.

Ante esta situación, el alcalde de Pisco, Pedro Fuentes, pidió expulsar a malos extranjeros y exhortó a sus vecinos a evaluar bien a foráneos que alquilan viviendas. La autoridad busca frenar la ola de violencia que mantiene en zozobra a la población, que reclama paz y seguridad.

En Pisco, la creciente ola de inseguridad y violencia ha llevado a los residentes a salir a protestar por la crítica situación que atraviesa la ciudad. “Estamos en una guerra en la que no fuimos consultados y quedamos en el medio. Queremos salir con la certeza de que vamos a poder volver. El año pasado fue uno de los más violentos. No sé cómo las autoridades pueden irse a dormir con esta mochila”, dijo un pescador. “De camino a casa quiero ser libre, no valiente”, agregó el profesor Martín Aguirre.

La víctima era conocida por su labor en el sector turístico y por ser propietaria de un restaurante familiar en Lagunilla-Paracas. En otro caso que acrecentó la inquietud entre los residentes, Kevin Valdivia Malpartida, de 26 años, fue hallado flotando en las aguas del río Pisco, cerca del puente Huamaní, en el distrito de San Clemente. El joven era hijo de un abogado y las circunstancias de su muerte aún son inciertas.

Los asesinatos son uno de los puntos más graves de las estadísticas criminales, junto con la cantidad de personas heridas por arma de fuego. Ante esto, Pedro Fuentes Hernández, alcalde de Pisco, pidió una eficaz intervención policial y militar, y exhortó a los residentes a no alquilar u hospedar a extranjeros de mal vivir. “Hay que expulsar a extranjeros”, sentenció la autoridad edil.

“Conocí a algunas de las víctimas. Eran jóvenes que no le hicieron daño a nadie, por el contrario se esforzaban para sacar adelante a sus familias”, señaló el burgomaestre, quien también admitió que, pese a operar con el serenazgo, el trabajo conjunto resulta insuficiente. “Exigimos al Ministro del Interior y al Gobierno Central que nos doten de logística, la policía no puede salir a patrullar porque no cuentan con camionetas ni equipos motorizados”, se quejó. Además, pidió equipos especializados permanentes y no policías que vayan por dos o tres días. “Nos queda organizarnos, por eso les pido a ciudadanos que alquilan sus hogares a extranjeros que evalúen bien a quienes arriendan sus casas pues muchos salen a delinquir”, denunció. También hizo una polémica exigencia: “Hay que expulsar a los malos extranjeros. Los que vienen a trabajar sin hacer daño, bienvenidos, pero a los que delinquen hay que retirarlos del país”, subrayó.

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