El sector retail peruano se alista para cerrar el año con un repunte en sus cifras. El Gremio Retail y Distribución de la Cámara de Comercio de Lima (CCL) proyecta que las ventas durante la campaña navideña aumenten cerca de un 8%, impulsadas por una mejora en la confianza del consumidor, una mayor liquidez en los hogares y el auge de una práctica que gana cada vez más fuerza: el “autoregalo”.

Según la presidenta del gremio, Leslie Passalacqua, este crecimiento se concentraría en el valor de las transacciones más que en el volumen de productos vendidos. “No se trata de un crecimiento en volumen, sino en valor. El desafío del sector es captar ese gasto ofreciendo productos innovadores y, sobre todo, una experiencia de compra más fluida, omnicanal y segura. Si logramos garantizar estos factores, podremos acercarnos e incluso superar esa meta”, sostuvo.

En cuanto a las categorías con mejores perspectivas, destacan tecnología y electrohogar, dinamizadas por la renovación de smartphones de gama media-alta, dispositivos inteligentes y consolas de videojuegos. En el rubro de juguetería, se prevé un buen desempeño de los productos educativos y artículos licenciados ligados a franquicias populares. En vestuario y calzado, la demanda se inclinaría hacia prendas de mayor valor percibido, incluyendo aquellas sostenibles.

Passalacqua señaló que el mayor volumen de compras se concentra en la segunda mitad de diciembre, pese a que la cadena de abastecimiento se activa desde septiembre y las estrategias digitales se potencian en eventos como los Cybers y el Black Friday. “Octubre y noviembre funcionaron como meses clave para la planificación y la preventa navideña”, comentó.

Las ventas se concentrarán en la segunda quincena de diciembre, según estimaciones del gremio.

Mayor gasto por comprador

El gasto promedio por persona durante la campaña navideña se ubicará entre S/300 y S/350, lo que representa un incremento de 16,7% respecto al año pasado. Este comportamiento responde a una mayor capacidad de gasto, respaldada por retiros extraordinarios de AFP y CTS, gratificaciones y un entorno económico más previsible, con inflación contenida. La dirigente empresarial destacó que este dinamismo no está asociado principalmente al intercambio tradicional de regalos, sino a decisiones de compra individuales motivadas por necesidades postergadas.

LEA TAMBIÉN: La expansión de strip centers: los tres complejos que asoman en Lima y negocios que acogen

“Cuando las familias reciben ingresos adicionales, suelen priorizar compras postergadas durante el año, como la renovación del celular, electrodomésticos, laptops o artículos para el hogar. Esto coincide con la tendencia de los últimos años, en los que el consumidor peruano destina estos recursos principalmente a tecnología, mejoras del hogar y pago de deudas, antes que a regalos tradicionales”, indicó.

Leer artículo completo en gestion.pe →