“Este domingo se celebra el Día del Padre y es bueno recordar la tremenda importancia del papá en la formación de sus hijos”, le dijo el fotógrafo Gary a María mientras degustaba un seco de res a la norteña con arrocito blanco, ajicito molido y una jarra de agua de maracuyá al tiempo. La reflexión surge porque, aunque antes se creía que solo la mamá era clave en el desarrollo físico y emocional de los niños, hoy se reconoce que el padre también es una figura central.
Su trascendencia no se limita a ser proveedor de dinero. Un ejemplo de la farándula, con hijos de varios compromisos, repite que es buen papá porque “siempre paso la pensión”. Sin embargo, eso no significa ser un buen padre. Un estudio de la Escuela de Medicina en Baltimore, de la Universidad de Maryland, señala que los niños que tienen cerca a su padre aprenden mejor, tienen mejor autoestima y muestran menores signos de depresión en comparación a quienes no lo tienen. Además, lo perciben como un gran apoyo, lo que les genera una sensación de aceptación social y más seguridad.
Cuando un papá se involucra con sus hijos, marca una diferencia real en su crianza, sobre todo en el desarrollo intelectual, emocional, sexual y psicológico. La mayoría de los niños se desarrollan mejor cuando el padre es cercano, cariñoso y vive con ellos. Lamentablemente, hoy existen muchos hogares disfuncionales y miles de madres son las cabezas del hogar.
“Los padres no deben confundir la protección con la sobreprotección”, advierte el especialista. Esta última, explica, “corta las posibilidades de los niños de aprender a desarrollar mecanismos de defensa ante los hechos diarios”. Cuando los papás hacen tareas por sus hijos —como darles la comida, hacerles las tareas, bañarlos, vestirlos, prohibirles ir al parque a correr o ensuciarse jugando—, el mensaje que les transmiten es que no son capaces de hacerlo solos. “Lo real es que sí pueden hacerlo, y es importante que comiencen a realizarlo para que ganen seguridad y autoestima”, agrega.
Los varones imitarán la forma de actuar del padre, y las mujeres la verán como algo natural. Por eso, los papás deben esforzarse por mostrar un comportamiento tranquilo, sin violencia, respetuoso y siempre en control de sus emociones. No deben gritar en casa ni mucho menos golpear a nadie. En el caso de padres separados, jamás deben olvidar sus obligaciones y responsabilidades en el cuidado y la crianza de los chicos, quienes tienen derecho a tener a ambos padres presentes. La separación de la pareja no significa, bajo ningún punto de vista, que el padre haga a un lado a sus hijos.
Comentarios 0
Súmate a la conversación
Tu comentario es anónimo, pero para evitar bots necesitamos que te registres. Es gratis y toma 30 segundos.
Crear cuenta para comentar Ya tengo cuenta