Vecinos de Bellavista y La Perla critican el traslado de árboles en obras de la Vía Expresa Santa Rosa, alegando que muchos han muerto o están severamente dañados.

Lo que en un inicio fue presentado como una medida para 'preservar' las áreas verdes del Callao, este miércoles ha recibido nuevas críticas. Vecinos de Bellavista y La Perla denunciaron que varios de los ejemplares trasladados durante las obras de la Vía Expresa Santa Rosa han muerto o presentan daños severos que ponen en riesgo su supervivencia.

Yina Rivera, portavoz del Colectivo de Vecinos Callao y activista ambiental que monitorea el avance de la obra, aseguró que parte de los árboles removidos por la empresa Concyssa presentan laceraciones, ramas semipartidas y signos de pudrición interna debido a malas prácticas durante el trasplante. “En La Perla se redujo de 30 a solo cuatro árboles el pedido de traslado, pero de esos cuatro, dos ya murieron y fueron trozados; uno resiste y otro está en mal estado”, detalló la vecina chalaca.

Según Rivera, el problema no solo está en la extracción, sino en cómo fueron reubicados. Explicó que muchos árboles fueron enterrados por encima de su nivel original para darles estabilidad, una práctica que, según un ingeniero forestal que revisó los casos, acelera su deterioro. “Lo que hacen es hundir parte del tronco que antes estaba expuesto y eso genera pudrición. Se van muriendo por dentro”, sostuvo.

La vecina también denunció que durante el traslado se usaron tenazas metálicas directamente sobre los troncos, sin protección ni almohadillas, lo que dejó heridas visibles en casi todos los ejemplares. Además, afirmó que varios fueron arrastrados, provocando fracturas en ramas y daños en raíces. Rivera indicó que han detectado inconsistencias en los reportes oficiales. Señaló que algunos árboles trasladados no figuran en documentos entregados por la empresa y que incluso se desconoce el destino de algunos ejemplares rechazados por vecinos de otros sectores.

Actualmente, ocho árboles más estarían en riesgo de ser removidos. Ante esta situación, colectivos ciudadanos buscan frenar la intervención y exigen que las municipalidades involucradas refuercen la fiscalización y exijan protocolos adecuados. El conflicto no se limita al impacto ambiental. Los vecinos reportan contaminación por polvo, pistas dañadas, desvíos constantes y recientes fugas de gas ocasionadas durante los trabajos de remoción de interferencias. “Nos llenan de polvo, dejan huecos frente a las casas y ponen en riesgo a personas mayores, personas con discapacidad y negocios. Esto no es solo por los árboles, es por cómo están ejecutando toda la obra”, advirtió Rivera. Los residentes han solicitado la intervención del Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA), del Ministerio de Transportes y Comunicaciones del Perú (MTC) y de las municipalidades del Callao, Bellavista y La Perla para evitar nuevos daños y revisar la viabilidad ambiental del proyecto. Mientras tanto, la Comisión Ambiental Regional prepara un pronunciamiento sobre la obra, en medio de crecientes cuestionamientos sobre su impacto urbano y ecológico.

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