El documento incluye demandas como derechos humanos, garantías para la protesta sin sanciones, cumplimiento de compromisos electorales, defensa de empresas públicas, transparencia en casos de corrupción, control de precios de combustibles, consulta obligatoria de medidas macroeconómicas y protección del “bolsillo popular”.
A pesar del tono conciliador, Argollo advirtió: “si el Gobierno no atiende esta agenda, van a masificarse las protestas y bloqueos de carreteras que iniciaron en mayo junto a la Federación de Campesinos de La Paz para exigir la renuncia” del presidente.
La propuesta llega tras más de un mes de protestas, a las que se sumaron sectores afines al expresidente Evo Morales (2006-2019). Sin embargo, el líder de la COB deslindó cualquier vínculo con el exgobernante de izquierda. Estos bloqueos causaron desabastecimiento de alimentos, combustible, oxígeno medicinal y medicamentos.
El vocero presidencial, José Luis Gálvez, fue el encargado de anunciar la postura del Ejecutivo. Ante la prensa, declaró: “Es en el diálogo, es en la mesa, donde se construyen las soluciones y es ahí donde podremos debatir y construir mutuamente las soluciones que el pueblo boliviano espera”. Gálvez indicó que la invitación busca iniciar una etapa de “concertación” y “construcción de soluciones”.
Previamente, Rodrigo Paz aseguró que las medidas de presión habían disminuido y que el diálogo se convirtió en el accionar más efectivo. “Hay un mandato constitucional y una ley que nos ampara para tomar una serie de acciones, pero en estos momentos el diálogo está desbloqueando más que la fuerza”, señaló el presidente.
En su discurso conciliador, el líder de derecha reveló que “estamos identificando a aquellos grupos que no están reivindicando derechos sociales, sino que toman una actitud política. Está claro que el mandato lo reciben del Chapare”, lugar donde se presume que se encuentra escondido Evo Morales.
“De aquí en más el bloqueo ya no va a tener un efecto para dar soluciones. Está claro que el bloqueo no está dando soluciones; es a través del diálogo, no de la violencia. El diálogo siempre, aquellos que no quieren está la constitución y ampárense ante eso, no pidan que se rompa la ley ni la constitución”, concluyó el representante del Ejecutivo.
Gobierno de Rodrigo Paz recibe agenda de ocho puntos de la COB para pacificar Bolivia
La Central Obrera Boliviana (COB) entregó al gobierno de Rodrigo Paz Pereira una agenda de ocho puntos que exige la judicialización de la protesta y busca “pacificar” el país. El vocero presidencial, José Luis Gálvez, destacó la importancia del diálogo para resolver la crisis, mientras que el presidente boliviano señaló que la presión disminuye y es momento de buscar soluciones pacíficas.
“Se ha decidido, en consulta con todos los actores, enviar al Gobierno central una conminatoria y planteamiento para la pacificación y recuperación del país que tiene que ser atendida de manera inmediata”, declaró el máximo dirigente de la COB, Mario Argollo, junto a otros líderes sindicales.
El documento incluye demandas como derechos humanos, garantías para la protesta sin sanciones, cumplimiento de compromisos electorales, defensa de empresas públicas, transparencia en casos de corrupción, control de precios de combustibles, consulta obligatoria de medidas macroeconómicas y protección del “bolsillo popular”.
A pesar del tono conciliador, Argollo advirtió: “si el Gobierno no atiende esta agenda, van a masificarse las protestas y bloqueos de carreteras que iniciaron en mayo junto a la Federación de Campesinos de La Paz para exigir la renuncia” del presidente.
La propuesta llega tras más de un mes de protestas, a las que se sumaron sectores afines al expresidente Evo Morales (2006-2019). Sin embargo, el líder de la COB deslindó cualquier vínculo con el exgobernante de izquierda. Estos bloqueos causaron desabastecimiento de alimentos, combustible, oxígeno medicinal y medicamentos.
El vocero presidencial, José Luis Gálvez, fue el encargado de anunciar la postura del Ejecutivo. Ante la prensa, declaró: “Es en el diálogo, es en la mesa, donde se construyen las soluciones y es ahí donde podremos debatir y construir mutuamente las soluciones que el pueblo boliviano espera”. Gálvez indicó que la invitación busca iniciar una etapa de “concertación” y “construcción de soluciones”.
Previamente, Rodrigo Paz aseguró que las medidas de presión habían disminuido y que el diálogo se convirtió en el accionar más efectivo. “Hay un mandato constitucional y una ley que nos ampara para tomar una serie de acciones, pero en estos momentos el diálogo está desbloqueando más que la fuerza”, señaló el presidente.
En su discurso conciliador, el líder de derecha reveló que “estamos identificando a aquellos grupos que no están reivindicando derechos sociales, sino que toman una actitud política. Está claro que el mandato lo reciben del Chapare”, lugar donde se presume que se encuentra escondido Evo Morales.
“De aquí en más el bloqueo ya no va a tener un efecto para dar soluciones. Está claro que el bloqueo no está dando soluciones; es a través del diálogo, no de la violencia. El diálogo siempre, aquellos que no quieren está la constitución y ampárense ante eso, no pidan que se rompa la ley ni la constitución”, concluyó el representante del Ejecutivo.
El documento incluye demandas como derechos humanos, garantías para la protesta sin sanciones, cumplimiento de compromisos electorales, defensa de empresas públicas, transparencia en casos de corrupción, control de precios de combustibles, consulta obligatoria de medidas macroeconómicas y protección del “bolsillo popular”.
A pesar del tono conciliador, Argollo advirtió: “si el Gobierno no atiende esta agenda, van a masificarse las protestas y bloqueos de carreteras que iniciaron en mayo junto a la Federación de Campesinos de La Paz para exigir la renuncia” del presidente.
La propuesta llega tras más de un mes de protestas, a las que se sumaron sectores afines al expresidente Evo Morales (2006-2019). Sin embargo, el líder de la COB deslindó cualquier vínculo con el exgobernante de izquierda. Estos bloqueos causaron desabastecimiento de alimentos, combustible, oxígeno medicinal y medicamentos.
El vocero presidencial, José Luis Gálvez, fue el encargado de anunciar la postura del Ejecutivo. Ante la prensa, declaró: “Es en el diálogo, es en la mesa, donde se construyen las soluciones y es ahí donde podremos debatir y construir mutuamente las soluciones que el pueblo boliviano espera”. Gálvez indicó que la invitación busca iniciar una etapa de “concertación” y “construcción de soluciones”.
Previamente, Rodrigo Paz aseguró que las medidas de presión habían disminuido y que el diálogo se convirtió en el accionar más efectivo. “Hay un mandato constitucional y una ley que nos ampara para tomar una serie de acciones, pero en estos momentos el diálogo está desbloqueando más que la fuerza”, señaló el presidente.
En su discurso conciliador, el líder de derecha reveló que “estamos identificando a aquellos grupos que no están reivindicando derechos sociales, sino que toman una actitud política. Está claro que el mandato lo reciben del Chapare”, lugar donde se presume que se encuentra escondido Evo Morales.
“De aquí en más el bloqueo ya no va a tener un efecto para dar soluciones. Está claro que el bloqueo no está dando soluciones; es a través del diálogo, no de la violencia. El diálogo siempre, aquellos que no quieren está la constitución y ampárense ante eso, no pidan que se rompa la ley ni la constitución”, concluyó el representante del Ejecutivo.
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