La televisión estatal IRIB difundió declaraciones del canciller Abás Araqchi. Foto: AFP.

Un acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán podría concretarse en las próximas 24 horas, en un escenario de negociaciones aceleradas bajo mediación de Pakistán, según declaraciones del gobierno pakistaní.

El primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, informó en la red social X que ambas partes se encuentran "más cerca que nunca" de cerrar el entendimiento. De acuerdo con su versión, la firma electrónica del acuerdo se realizaría inmediatamente después de su finalización, mientras que la próxima semana se desarrollarían conversaciones técnicas complementarias.

"Tenemos que esperar para conocer la fecha exacta de la firma. No será mañana", declaró el domingo a Irna el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmail Baqai, quien apuesta más bien por "los próximos días".

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Inestabilidad por acciones de Estados Unidos

Pese a la expectativa de un cierre inminente, el escenario sigue marcado por tensiones activas. Este sábado, Estados Unidos reportó la destrucción de drones iraníes que se dirigían contra buques comerciales en el estrecho de Ormuz, uno de los puntos más sensibles del comercio energético global.

Desde Teherán, la postura oficial mantiene cautela. La televisión estatal IRIB difundió declaraciones del canciller Abás Araqchi, quien advirtió que no puede hablarse de un acuerdo definitivo mientras no exista consenso total sobre todos los puntos en discusión.

"En cuanto concluyan las últimas fases de nuestras negociaciones, se firmará y anunciará este acuerdo", declaró el ministro iraní. "Esto podría ocurrir en los próximos días", añadió.

Puntos de discusión para ambas partes

Según un alto funcionario estadounidense citado por AFP, el pacto no solo implicaría el cese de hostilidades, sino también la reapertura del estrecho de Ormuz, el desmantelamiento del programa nuclear iraní y la retirada de material altamente enriquecido del país. Ese uranio, de acuerdo con la versión de Washington, sería destruido y posteriormente retirado del territorio.

En paralelo, Teherán planteó una alternativa técnica distinta. El canciller Abás Araqchi defendió la reducción de las reservas de uranio enriquecido al 60%, con la posibilidad de llevarlas por debajo del 5%, un nivel muy inferior al umbral cercano al 90% requerido para desarrollar armamento nuclear.

Otro punto sensible del eventual entendimiento es el levantamiento de sanciones. El vicepresidente estadounidense JD Vance afirmó en la red social X que no habrá liberación inmediata de fondos iraníes ni transferencias económicas tras la firma, y subrayó que cualquier flexibilización financiera sería gradual.

Las conversaciones también incorporaron un nuevo frente regional. De acuerdo con la parte estadounidense, la situación de Líbano se incluyó en el marco del acuerdo, a pedido de Teherán, pese a que Washington había intentado mantener ese tema separado.

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