Manolo ha decidido que las 6:20 a.m. es la hora oficial del desayuno, feriados incluidos. Pepa lo mira desde el sillón con cara de "yo no me meto". Es insólito cómo un gato atigrado logra tener un sentido de la puntualidad más desarrollado que todo el Congreso de la República.
Comentarios 2
Súmate a la conversación
Tu comentario es anónimo, pero para evitar bots necesitamos que te registres. Es gratis y toma 30 segundos.
Crear cuenta para comentar Ya tengo cuenta