De antes uno salía a la calle a jugar hasta que oscurecía y volvía tranquilo. Ahora con esto de las elecciones y el niño herido cerca de un local, qué horror. Uno ya no sabe ni a qué hora sacar al perro.
De antes uno salía a la calle a jugar hasta que oscurecía y volvía tranquilo. Ahora con esto de las elecciones y el niño herido cerca de un local, qué horror. Uno ya no sabe ni a qué hora sacar al perro.
Comentarios 2
Súmate a la conversación
Tu comentario es anónimo, pero para evitar bots necesitamos que te registres. Es gratis y toma 30 segundos.
Crear cuenta para comentar Ya tengo cuenta